viernes, 22 de junio de 2007

Voces en la Frontera

El pasado viernes 8 y sábado 9 de junio tuve la oportunidad de asistir al Encuentro Voces en la Frontera en Reynosa, Tamaulipas y en McAllen, Texas. Ahí se dieron cita algunas de las voces más representativas de los estados de Tamaulipas, Nuevo León y el Valle de Texas. Se leyeron textos poéticos, ensayo, cuento y fragmentos de novela, en voz de los autores. Roberto de la Torre Hurtado, presidente del grupo literario "Canto Rodado", fue el anfitrión del Encuentro. El evento se inauguró a las 7 de la tarde del primer día en el Salón Diplomático del Gran Premier Hotel, en Reynosa. Ahí leyeron Adolfo Kott (Reynosa), Javier Rábago Palafox (Reynosa), Teresa Loera (Cd. Mante), Francisco Salazar Acevedo (Reynosa), Ramiro Rodríguez (Brownsville/Matamoros), Alejandro Rosales Lugo (Cd. Victoria), Roberto de la Torre (McAllen), Luis Aguilar (Monterrey) y Dulce María González (Monterrey). Posteriormente, se realizó un homenaje al poeta Efraín Huerta, con la lectura de algunos de sus poemas, en voces de Laura Salinas, Aída Flores y Beatriz Rocha (Reynosa).

Las actividades continuaron el sábado a las 10 de la mañana en el Auditorio de la Biblioteca Palm View Community Center, en McAllen. Este día leyeron Arturo Zárate Ruiz (Matamoros), Ramiro Rodríguez, Elvia Ardalani (Matamoros/Harlingen), Juan Antonio González (Matamoros/Brownsville), Jay Álvarez (Brownsville), Luz Verónica Sáenz (Reynosa), Rossy Evelin Limá (McAllen), Alejandro Rosales Lugo, Roberto de la Torre, Celeste Alba Iris (Cd. Victoria), Luis Aguilar y Dulce María González. Las lecturas culminaron a las 2 de la tarde.

Estos encuentros, además de fortalecer los lazos de amistad entre gente con intereses análogos, ayudan a promover la creación literaria, a llevar a un grado de madurez los textos que tienen su origen en esta región de México y Estados Unidos.

Me permito reproducir un poema de Luis Aguilar, tomado del libro Tartaria, publicado en el año 2003 por Mantis Editores:

Lo más oscuro de la muerte no es la muerte:
es la negritud
después del guiño último
Su tardanza
cincodiezquincesegundos
son pocos para acoger tanto vacío

1 comentario:

  1. Saludos Ramiro! Que bien que se hayan integrado a la blogosfera, sigue publicando!

    ResponderEliminar