lunes, 22 de junio de 2009

Ebrio



(Imagen: "Fuego", Ramiro Rodríguez)

Tengo en el rostro, tengo tus dedos,
tengo tu nombre de cielos húmedos,
el vaho de tus ojos claros
                                                   —el vaho,
los labios,
tu cabello castaño
                                      —los labios.
Sin decir tu nombre me desnudo,
amanezco en la sed de dioses dormidos
y me hablas al oído
                                        —me hablas,
me entumeces con sal de la marea alta,
encallo en tus manos,
                                        ebrio en tu cuerpo,
ventanas profundas —ventanas abiertas,
ventanas que ocultan
                                    la luna de julio.

Algunos subgéneros de Mario


Hace poco menos de un mes abrí una encuesta para conocer la opinión de la gente que pasa por estas páginas. Me interesaba definir la perspectiva de los lectores sobre el subgénero literario mejor logrado del escritor uruguayo Mario Benedetti (1920-2009).

Con una participación pequeña, ya que sólo votaron 21 usuarios, la encuesta mostró la siguiente tendencia: Los cinco subgéneros: 9, Poesía: 8, Novela: 3, Cuento: 1, Teatro: 0, Ensayo: 0, Ninguno: 0.
Podemos deducir que los lectores que votaron piensan en Mario Benedetti como un escritor en todo el sentido de la palabra.

Como pequeño homenaje, realicé este video con el poema “Es tan poco”, en voz del autor, e imágenes que capté con mi cámara, a finales del 2008, en las ruinas de Antiguo Padilla, en Tamaulipas, México.

Video: Ramiro Rodríguez

martes, 16 de junio de 2009

Las raíces y el origen en La primera voz que oí

Por Ramiro Rodríguez

El poeta posee la magia imperturbable de las palabras, la capacidad connatural para crearse y recrearse, para jugar con la ductilidad del verso y sus componentes, para modificar la realidad desde su propia visión y experiencia. Es decir, el poeta tiene el poder sobre las palabras, reina sobre ellas en un imperio luminoso de cadencia, idea y sonido. Recordemos que el poeta chileno Vicente Huidobro dijo alguna vez en su poema “Arte poética”:

El poeta es un pequeño dios.

Hablar de Brenda Nettles Riojas es referirse a una joven voz que tiene la urgencia de comunicarse con el mundo, la necesidad estremecedora de cruzar ríos y escalar montañas para llegar a aquéllos que se interesan en el placer estético de la lectura.

La temática poética de La primera voz que oí es muy diversa. Sin embargo, como agua de ríos que confluye en los mares, anda los caminos que conducen invariablemente a los espacios donde la figura materna le habla con la expresiva voz de su hispanidad.

La estética literaria de su poesía radica en un lenguaje sencillo, sin barroquismos ni exageraciones lexicológicas, sin la negritud del lenguaje rebuscado, pero fuerte en el carácter emotivo que sólo despierta el amor materno.

La primera voz nunca se olvida,
no importan los años,
no importa dónde esté.

La voz poética sintetiza el propósito fundamental del libro: el recuerdo de la madre. A lo largo del libro, la poeta recuerda a su madre, los elementos maravillosos que la rodean, las cosas simples, las personas ligadas con estrechez al ser que despierta en ella la melancolía y la alegría simultánea, para perderse en el murmullo sublime de la plenitud humana.

La lluvia inundó la casa
dejándola vacía con moho,
y yo no he vuelto a entrar.

La autora mantiene una conversación casi íntima con la madre ausente, le platica al oído los acontecimientos en los espacios cotidianos, la soledad de las cosas, el vacío en las habitaciones y en los jardines, la melancolía de las plantas que alguna vez florecieron con el rostro de la madre. Aquí la autora recrea aquel propósito estético de los poetas del romanticismo del siglo XIX sobre “la falacia romántica”, donde el poeta encuentra el reflejo de su interior en los cuerpos de la naturaleza y las cosas.

Por los años fui dejando mi primer lenguaje […]
Al final, las palabras de mi cuna murieron con mi mamá.

La situación común, pero dolorosamente profunda, del hispano en los Estados Unidos, cuando casi abandona la lengua española a fuerza de exponerse a la lengua inglesa. Versos que son el reflejo exacto, el espejo que no miente, de muchos hispanos en el país norteamericano. La poesía social, la que muestra la realidad que circunda al poeta, surge con la fuerza natural que le conceden los hechos.

Aquí oí
stories of la Llorona followed,
con miedo de dormir, or listening
for La Sirena or El Gallo
to fill Chalupa spaces, ansiosa de ganar.

En ese ambiente de dos países, en esta multiculturalización, dos idiomas que se arraigan en la sangre, la autora plantea el poema en lengua inglesa como parte de su yo. Sin embargo, las raíces que permanecen, su hispanidad, le exigen incorporar elementos propios de su gente, porque al llamárseles a esos elementos con palabras en otro idioma pierden su esencia.

Mi mamá cruzó su destino y el mío
de un lado del río hasta aquí.

La autora se refiere nuevamente a las raíces, al origen. Hablar de hispanos en el sur de los Estados Unidos es también hablar de río, de puente, de mezquites, de destinos y todos aquellos elementos que se desplazan, a veces estáticos como en una pintura al óleo, por los ambientes que circundan a la escritora.

Tu abuelita a tu lado,
cerca de tía Adelita,
y un angelito en el rincón,

Los personajes de la familia irrumpen de repente en algunos versos. Porque hablar del origen, de las raíces, de la madre, es hablar también de los parientes. Porque la familia es un elemento central en la hispanidad de la gente.

El mes de María,
Nuestra Virgencita
nos acerca
a su Hijo que guía
el camino a la santidad

Los elementos de la fe católica surgen con frecuencia en los poemas de este libro: la Virgen Morena, el Miércoles de Ceniza, la Misa, el Padre. Aquí la poeta nos deja ver las figuras que son centrales en su vida cotidiana como si estuviéramos en una Iglesia.

La primera voz que oí de Brenda Nettles Riojas es un acercamiento muy concreto a las raíces de la poeta, a su visión sobre los hechos que marcaron con relevancia su conducta, a su espléndido entorno en una infancia vivida con amor y ternura, un atisbo a la voz amada de la madre, a los recuerdos que nos quedan cuando se vive en plenitud dentro de la familia.

jueves, 11 de junio de 2009

Homenaje póstumo a Mario Benedetti



El Museo Casamata reunió a lo mejor del arte en Matamoros la noche anterior. Los protagonistas del teatro, la literatura, la música, la danza, la plástica y el canto, pudieron disfrutar de varias manifestaciones artísticas, en relación con la vida del escritor recién fallecido: homenaje a Mario Benedetti. Se le recordó a través de una reseña lírica sobre su vida y obra, un performance, danza, lectura de poesía y cuento, canto, música.

En los modernas pantallas, la imagen afable e inolvidable del hombre uruguayo. La reunión al aire libre, en la explanada del Museo, dio inicio cerca de las 8:45 de la noche. La iluminación fue excelente y el escenario, extraordinario. La organización del evento, a cargo de la licenciada Hilda Corina Ramírez García, directora del Parque Cultural Olímpico, fue de muy buen nivel, aunque seguimos con el mal hábito de iniciar tarde. Ah, casi olvidaba decir que hubo proselitismo para las elecciones del 5 de julio.

Imagen: sic.conaculta.gob.mx

sábado, 6 de junio de 2009

De cine, café y loros imaginarios.



1

La sala del cine lució semi vacía. Tal vez por ser una función a temprana hora. Land of the lost me pareció una estupidez surrealista, en ella se volvieron aire seis dólares con veinticinco centavos que debieron haber permanecido en mi bolsillo. Mientras veía dinosaurios, aliens y toleraba la sangre pesada del protagonista, pensaba en puntos dispersos en la conciencia, de esas veces que uno se pregunta qué ocurre con el mundo. Lo malo del asunto es que no llegué a conclusión alguna. Tiempo perdido, dinero perdido.


2

El café lechero con Tere Loera estuvo suave, aunque confieso que un poco insípido. Tal vez mi lengua estaba insensible e incolora, como esos rostros que se dibujan en el aire cuando una tormenta merodea.

Mientras conversábamos sobre sus asuntos personales, yo pensaba en los míos. Tal vez mientras yo hablaba de los míos, ella pensaba en los suyos. Ojo por ojo, diente por diente.


3

Cristina y Jaime vinieron para quedarse por algunos días. Me dio gusto verlos, hablar con ellos un poco, ver los gestos hiperbólicos de Cristina al pelear con un loro imaginario, o con un perro semi ciego. Compartimos un par de Bud Lights, algunos tacos de carne asada que preparó Daniel y pocas palabras profundas.

Después de agradecerle a Blanca sus atenciones, de despedirme de Leticia, me disculpé en medio de un espacio vacío. No pude plantear la pregunta que a todos nos conmueve por su tremendismo. No fue sino hasta que subí al automóvil para iniciar el regreso a casa que me atreví a preguntarle a Jaime por Francisco. Creo que a todos nos duele la duda, la terrible duda, la ausencia y la nostalgia, la ignorancia y la desolación.


Imagen: socoscafe.com

viernes, 5 de junio de 2009

Tostaditas con salsa


Anoche vibraron las hamburguesas y las papas fritas, la pepsi de dieta y el té helado. Corrieron por la mesa, saltaron con entusiasmo, en el restaurante al norte de Brownsville. Las alitas de pollo y las espinacas en su aderezo merodearon, además. Las tostaditas con salsa, excelente aperitivo, volaron como si fueran alitas de pollo vivo. Los tres hombres que comieron como benditos hablaron, hablaron, hablaron... El camarero trajo una margarita que era puro hielo. Ya en la segunda se lució. Se habló de literatura, de pintura y otras complejidades. Se habló de gente y no gente, de una cosa y de otra. Al final, cada quien se fue a su casa, como si se hubiera roto una taza.

Imagen: demos.ithemesbuilder.com

lunes, 1 de junio de 2009

Arena de Playa Bagdad




Amanece.
Damos pábulo a la arena de Playa Bagdad
nos acontecemos como murmullo de aire
entre piedras desnudas
                                    golpe de olas secas
seseo de espuma cuando sale a tierra firme.
Ahí quedamos.
Encallamos nuestros cuerpos
entre caparazones que fueron casas de moluscos
sedientos de insomnio entre algas invisibles
nos cubre de oro
la arena de Playa Bagdad.
                                                Amanece.


Imagen: xda-wallpapers.com