domingo, 26 de julio de 2009

Entre Escritores y Amigos



Algunas imágenes memorables en diversos encuentros de escritores de Tamaulipas, Texas, Nuevo León (Letras En El Estuario, Los Santos Días De La Poesía) y convivencia entre amigos: Lidia Díaz (Buenos Aires, Argentina), Celeste Alba Iris (Cd. Victoria), Elvia Ardalani (H, Matamoros), Rossy Evelin Limá (McAllen), Conchita Hinojosa (H. Matamoros), Nubia Nava (Brownsville), Lizette Alvarez (Cd. Victoria), Teresa Loera (Cd. Mante), Leticia Sandoval (Monterrey), Ruth Martínez Meraz (H. Matamoros), Mercedes Varela (Reynosa), Raquel Rodríguez Brayda (H. Matamoros), Cinthia Rodríguez Leija (Nuevo Laredo), Linda González (Nuevo Laredo), Rolando Hinojosa-Smith (Austin), Carlos Acosta (Cd. Mante), Arturo Castillo Alva (Tampico), Marcos Rodríguez Leija (Nuevo Laredo), Ramiro Rodríguez (H. Matamoros), Antonio Quintero (Cd. Mante), Javier Villarreal (Corpus Christi), Alfredo Ávalos (San Antonio), Federico Fernández (H. Matamoros), Juan Antonio González (H. Matamoros), Alejandro Rosales Lugo (Cd. Victoria), Roberto De la Torre (McAllen), Santiago Daydí-Tolson (Santiago de Chile), Francisco Salazar Acevedo (Reynosa). Además, Laura Vázquez y el fondo musical de Enya "Boadicea". Video: Ramiro Rodríguez.

El Aeropuerto



Nos encontramos en el aeropuerto una tarde de julio. No nos habíamos visto en varios meses, desde aquella vez en que tomé protesta como presidente del grupo de escritores. Le pregunté a dónde viajaba y me dijo que iba a Guadalajara para ver un caso legal sobre divorcio necesario. Después de preguntarme sobre mi asunto fuera de la ciudad, le dije que iba a la capital, a un encuentro de escritores organizado por la Universidad Nacional. Se quejó con cierta amargura. Me dijo que su trabajo no le permitía desarrollarse como escritor. Él era bueno, lo reconozco, aunque tuviera otras prioridades que le exigían atención para el sustento de su familia. Le dije que siempre habría pretextos para alejarse de las letras. Yo también tenía mucho trabajo toda la semana. Y aunque no era candidato al Nobel, siempre encontraba un momento propicio para crearme y recrearme con las palabras.

Se disculpó porque ya era hora de abordar el avión. Lo hizo después de escuchar a una mujer invisible en el altavoz, anunciando su vuelo, vaciando miel abundante en los labios del aire. Yo esperaría algunos minutos más. Los destinos de los seres humanos pueden ser tan dúctiles como la memoria, tan diversos como las líneas en la palma de la mano. Mientras esperaba el anuncio de mi salida, mientras pensaba en la voz femenina de inflexiones celestiales, me dispuse a escribir sobre la fugacidad de un encuentro inesperado.

martes, 21 de julio de 2009

Chicharras Sanjuaneras


Aparecen en el verano, así nomás. Aunque hay muchísimas especies, según los zoólogos, hay una que me atormenta por su desfachatez para estremecerme los testículos, así nomás. Se agolpan dentro de mis ojos los vestigios de antiguas canículas, la reminiscencia invariable, el recuerdo de otros tiempos. La memoria es la imagen fotográfica del pasado.

Las chicharras sanjuaneras son la prueba irrefutable de la temporada, el martirio psicológico al que nos somete la ubicación geográfica, el portazo infinito que nos da la naturaleza al concedernos el lamento melancólico de insectos asfixiantes. Se anticipan al sonido de la alarma para despertarme a un nuevo día de trabajo, así nomás. También anuncian la llegada de la noche. Se posan en el limbo entre la luz y la sombra para iniciar su concierto de violines malditos. Se entrelaza su monótona quejumbre en una constante inserción en el cerebro, martillos interminables golpeándome la cabeza. El dolor de cabeza es la explosión de las neuronas.

Pero bien saben que si se atreven a cantar durante el día se las lleva la chingada, así nomás. Hay muchas aves en búsqueda de un bocado suculento. Entonces guardan silencio absoluto, enmudecen las muy astutas, hijas de su insecta madre, para perderse en el follaje de árboles misericordiosos, se mimetizan en paisajes de troncos rugosos en espera del momento propicio para continuar con su estridente solfeo. La cautela no es exclusiva de los seres humanos.

Al final de la canícula, las chicharras sanjuaneras se callan para siempre. Y un buen día todo amanece en silencio absoluto. La temporada de lluvias en septiembre y los primeros vientos del norte terminan con el martirio prolongado por casi dos meses. Entonces todo vuelve a la calma.


Imagen: masscic.com

sábado, 18 de julio de 2009

Al Color de la Naranja


La Quinceañera se viste al color de la naranja. Su aroma es así, a cítrico que anuncia la temporada de cosecha, a flor que se abre como estrella pequeña en los ramajes de marzo. El rostro, los ojos, el cabello abundante. Por lo general, en estas celebraciones predomina el color rosa. Pero esta ocasión no, no ésta. Se inundan las paredes del salón con el color naranja, las alfombras, las sillas, los manteles largos, las flores sobre las mesas.

La Quinceañera baila el vals de la perpetua juventud. Gira, una y otra vez, tomada de la mano de los chambelanes que se desplazan a su alrededor sobre la pista. Son quince soldados vestidos de negro con corbata al color de la naranja. Mantienen sus ojos fijos en la figura hermosa de la adolescencia, la niña-mujer, la flor dentro de la flor: la metaflor.

Los instrumentos musicales emiten la secuencia organizada de las notas en las canciones de moda, las voces privilegiadas, los sonidos. Entran por los oídos de la gente y salen a través del movimiento de los cuerpos que se mueven al ritmo de la samba y de la cumbia, del merengue y del hip hop. La cadencia adopta otro concepto, así como la luz iridiscente entre las cuatro enormes paredes del salón de eventos.

La Quinceañera es bella, es el rayo luminoso que se desprende de la naranja, el centro de atención de amigos y familiares. Los padres la contemplan, con esa contemplación que connota la satisfacción prolongada de sus esfuerzos. Comparten sus emociones con la gente. La multitud celebra el regocijo de los padres en una colorida explosión de alegría, mientras afuera cierra sus brazos una calurosa noche de julio.

Imagen: robertreeveslaw.com

domingo, 12 de julio de 2009

El Abuelo


En la falda de la Sierra Madre
donde nace el río Guayalejo
el Abuelo observa el coloquio de campesinos
ebrios de música /
                            se denuncia al sol
se suelta sobre las lenguas de la tierra
dibuja el perímetro
de un espacio que se abre
                                          al mundo.

Los cuervos hienden
como flechas negras la claridad del aire
y las nubes se alimentan
de letras desnudas
                             en los árboles.

Un nogal se rejuvenece
con palabras tiradas sobre sus raíces
fertilizante abstracto
para su antigüedad
                             de casi tres siglos.

Sus brazos caen al suelo
como buscando equilibrio para alzarse
gigante de nueces
                      y no convertirse en polvo.

Sus ramas son bastones que sostienen
a los hombres viejos cuando pasean recuerdos
por las plazas
                       de pueblos solitarios.

Aparecerán un día
las flores que dan el fruto de temporada
con humedad de aguas guayalejas
de tierra fértil
                      de sol en la memoria.

Otros campesinos llegarán de tierras lejanas
para estremecerse / para alimentarse
de nueces que soltarán
                                   una recua de palabras.

lunes, 6 de julio de 2009

Intimidad con la Noche

El pasado cuatro de julio, el Consulado de los Estados Unidos en Matamoros celebró el aniversario de la independencia de ese país con una serie de eventos artísticos y culturales con estampas representativas de la tierra anglosajona.

Para tal ocasión, el Lic. Héctor Delgado me extendió la invitación para que colaborara en algún evento de enfoque literario, como presidente actual del Ateneo Literario José Arrese. Estructuramos la presentación de un programa de poesía norteamericana. Ya había leído algunos libros de Walt Whitman y Emily Dickinson, así como algunos poemas de Robert Frost y William Carlos Williams. Sin embargo, mi interés natural me pone la visión sobre las obras de la literatura hispana.

“I have been one acquainted with the night.
I have walked out in rain —and back in rain.
I have outwalked the furthest city light.”

Yo he tenido intimidad con la noche.
He salido con lluvia —y con lluvia he vuelto.
He dejado atrás la última luz de la ciudad. (1)

Me dispuse a realizar una investigación sobre los poetas norteamericanos más representativos. Confieso que sólo había escuchado mencionar y/o citar sobre el arte literario de Ezra Pound, pero nunca me había interesado realizar una exploración de su obra. Grande fue mi sorpresa cuando me encontré con un poeta y ensayista excepcional, de gran inteligencia y vida interesante.

“My city, my beloved, my white! Ah, slender,
listen! Listen to me, and I will breathe into thee a soul.
Delicately upon the reed, attend me!”

¡Mi ciudad, mi amada, mi blanca! ¡Ah, esbelta,
escucha! Escúchame, y soplaré dentro de ti un alma.
¡Delicadamente ante la caña, atiéndeme! (2)

Con esta experiencia de inmersión en la poesía norteamericana, me queda la inquietud por conocer con mayor detalle la literatura en esa lengua, en particular, la vasta obra de Ezra Pound.

Felicito al Consulado de los Estados Unidos por esta excelente iniciativa. Y me felicito por haber descubierto a uno de los modelos literarios más interesantes de la literatura universal.

(1) Frost, Robert. “Acquainted with the night”.
(2) Pound, Ezra. “N. Y.”

Imagen de Robert Frost: wikipedia.com
Imagen de Ezra Pound: isola-di-rifiuti.blogspot.com

domingo, 5 de julio de 2009

Los Dos



Tú y yo en la noche de julio
disueltos en el agua de Cancún (1)
recorremos el cauce de los ríos
amanecemos bajo el sol (2)
nos volvemos lluvia invisible
nos abrimos en la tierra / en los peces (1)
en la brillantez de la luna
en la profundidad del mar (2)
los dos sin nombre / los dos
violentos en el olor de las manzanas (1)
de uvas secas y vino tinto
tú y yo en la noche de julio
disueltos en la arena de Cancún. (2)

Autores: (1) Ramiro Rodríguez y (2) Gloria Rodríguez 

Imagen: globeimages.net