sábado, 24 de abril de 2010

Mediodía



Las manecillas del reloj se vuelven
un trazo recto en el norte,
línea vertical que entrecorta el aliento
de los insectos:
                       Es el mediodía.

El sonido del trombón se escucha
con la vibración propia del aliento,
disuelto en el aire de octubre,
holganza de los momentos.

Los ramajes de las plantas bailan
(con el viento de abril) un vals inédito
en honor a la desmemoria.

Nosotros quedamos ahí,
bajo los árboles (cuerpos sin movimiento),
cadáveres dispuestos para los pájaros.

El patio se inunda
con el aroma de nueces, de almendras,
tierra húmeda
                     por la reciente lluvia.

Nosotros ya no somos.
Nos reinventamos al mediodía.


Imagen: bottomlinefitnes.com

2 comentarios:

  1. Estimado Ramiro.
    Es un honor llegar a sus letras y encandilarse en ellas.Hoy puedo decir presente.despues de tantos dias en que no pude visitarle en su blog.pero puedo seguir disfrutando su poesia en su libro Cosmogonia.
    Saludos y gracias por su paso por mi facebook
    un abrazo desde Sabinas
    Paty Alpuche

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  2. Patricia, gracias por sus comentarios.

    Nos seguimos leyendo.

    RR

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