viernes, 19 de noviembre de 2010

La respuesta



Hoy es una de esas veces, de ésas en que uno se asoma al espejo y espera encontrar imágenes del pasado, precisas y brillantes. Cuando me miro en el espejo convergen los rostros de aquellas personas que me han dejado su huella permanente en el rostro, en el núcleo de los ojos, en las llanuras de la frente. El egoísmo me contempla con sus ojos desnudos. Quisiera ser el creador único de lo que me circunda, el pintor ingenioso de lo que me conviene y lo que me place. Muchas personas han entrado en mi vida y me han llenado de puntos extraordinarios, de tintes diversos y de palabras como tatuajes. Algunas permanecen cerca, muy cerca. Otras navegan lejos, en los mares impíos de la distancia. Pero nunca en la desmemoria, jamás en el olvido. Afortunadamente tú permaneces cerca, tan cerca que la ciudad pareciera no tenerte. Lo digo porque al abrir un libro me susurras, me lees con tu voz suave, pausada. Esa conexión no termina. Me guardas en tu memoria como si yo fuera un objeto de valor incalculable. Me emparientas con el otoño y me haces un acontecimiento cíclico. Todos aspiramos a ser inolvidables. Gracias por recordármelo.

Imagen: fourheartsgallery.blogspot.com

2 comentarios:

  1. Todos aspiramos a ser inolvidables,algunos lo consiguen otros simplemente nunca cejamos de intentarlo,lo importante es ser,vivir congruentemente y apreciar el valor de esas respuestas infinitas que nos entrega la Vida
    Abrazos cósmicos Masestro Ramiro
    Patricia A

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  2. Creo que si una sola persona te recuerda siempre, dentro de aquella imagen que refleja plenitud, habremos conseguido ser inolvidables.

    Saludos.
    RR

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