sábado, 24 de abril de 2010

Origen del concepto Realismo Mágico

Origen del concepto Realismo Mágico, según Enrique Anderson Imbert.

“El mundo mágico pervive en numerosos elementos folklóricos que sobreviven prácticamente hasta nuestros días, principalmente en el mundo rural. Los embrujos, las hechicerías, los sortilegios forman parte de una cultura popular...” 1

El escritor argentino Enrique Anderson Imbert (1910-2000), cuyo nombre se debe principalmente al ensayo y la novela, explora en su ensayo El Realismo Mágico en la ficción hispanoamericana (1976) los orígenes de la expresión realismo mágico, tanto en el arte pictórico como en la literatura, sosteniendo que “lo mágico, lo maravilloso, no está en la realidad, sino en el arte de fingir.” 2

Retrocede en el tiempo para explorar nombres que utilizaron por primera vez esta expresión. Llega hasta el crítico de arte alemán Franz Roh, quien utilizó los dos vocablos para designar a un grupo de pintores alemanes. Anderson Imbert aborda la contraposición de estilos estudiada por Franz Roh: impresionismo, expresionismo y post–expresionismo, en donde la primera refleja la realidad cotidiana en su creíble expresión; la segunda, una realidad inexistente, en rebelión contra la naturaleza; y la tercera, un regreso a la realidad en mágica recreación: “Arte de realidad y de magia, Franz Roh lo bautizó como realismo mágico.” 3

Anderson Imbert logra recrear la dialéctica de Roh –aplicada a la pintura– en el arte literario: “una tesis: la categoría de lo verídico, que da el realismo; una antítesis: la categoría de lo sobrenatural, que da la literatura fantástica; y una síntesis: la categoría de lo extraño que da la literatura del realismo mágico.” 4

Además recurre a una situación lúdica al observar la misma situación desde otro plano, en un ingenioso juego de palabras cuya distinción se ha ido perdiendo en la lengua española (preternatural–supernatural) pero que se conserva en el inglés: lo natural, lo sobrenatural y lo preternatural: “Preternatural: Going beyond the ordinary course of nature. Having no natural explanation or cause. Supernatural: Of or pertaining to an order of existence beyond the natural world.” 5

De esta manera denomina al realismo, a la literatura fantástica y al realismo mágico, lo verídico, lo sobrenatural y lo extraño, respectivamente, conceptos definidos que diferencian efectivamente los conceptos literatura fantástica y realismo mágico.

Este exhaustivo análisis desemboca en la necesidad de establecer las disimilitudes entre expresiones manejadas con cierta frecuencia por escritores y críticos literarios: literatura fantástica, realismo mágico y lo real maravilloso. Algunos escritores y críticos opinan que las tres expresiones son homogéneas, que pueden ser utilizadas indistintamente en la literatura ya que designan a un mismo fenómeno, antitético a la realidad. Sin embargo, con gran convicción que se cimienta en pruebas (citas textuales), Anderson Imbert desgaja la diferencia entre tales expresiones y determina su calidad de recursos estilísticos independientes: “que la noción de lo real maravilloso por ser ajena a la Estética no debe confundirse con la categoría, ésta sí estética, del realismo mágico. Y me apresuro a añadir que tampoco el realismo mágico debe confundirse con la literatura fantástica.” 6

Existe en el ensayista un explícito desacuerdo sobre una publicación acerca del cuento venezolano del escritor Arturo Uslar Pietri, en 1948. Anderson Imbert critica el hecho de que Uslar Pietri no haya mencionado en ningún momento que la expresión realismo mágico se debe a la iniciativa de Franz Roh, adjudicándose de modo directo su invención: "Lo que, a falta de otra palabra, podría llamarse un realismo mágico." 7

Así como Uslar Pietri, hubo algunos otros escritores que ignoraron originalmente la presencia de Roh al mencionar el origen de la expresión realismo mágico. En otras palabras, Anderson Imbert ase la bandera de la justicia y reivindica la presencia del alemán Franz Roh en el origen del realismo mágico, aunque éste haya sido en la pintura.

Si se enfoca la perspectiva formal del ensayo, se observa una progresión encadenada de ideas organizadas con frecuentes intertextualidades en donde no sólo menciona a los artistas sino que cita sus comentarios y opiniones dando, por ende, mayor objetividad a su idea central: Franz Roh, Arturo Uslar Pietri, Ortega y Gasset, Franz Kafka, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, et al: “Pero en América, donde no se ha escrito nada semejante, existió un Mackandal dotado de los mismos poderes por la fe de sus contemporáneos, y que adelantó, con esa magia, una de las sublevaciones más dramáticas y extrañas de la Historia. [...] ¿Pero qué es la historia de América toda sino una crónica de lo real–maravilloso?” 8

El ensayo posee una estructura narrativa porque va creando situaciones en donde abundan anécdotas y descripciones de momentos específicos. Por otra parte, la alusión de hechos históricos y anecdóticos le atribuye un método argumentativo en el desarrollo de la idea central. Las ideas también estriban en técnica de exposición y es apreciable una afirmación lineal sobre esa realidad literaria de Hispanoamérica.

Si se analizan el contenido y la terminología utilizadas, es posible afirmar que el lector requiere de soporte cultural específico: histórico–literario, además de conocimiento de la lengua inglesa ya que Anderson Imbert formula analogías y disimilitudes sobre cuestiones semánticas del inglés y el español: “el tenue matiz que diferencia las preposiciones latinas praeter y super se ha perdido en el español. En inglés, en cambio, el matiz se conserva mejor: leo en el Webster’s Dictionary: that is preternatural which exceeds in some way what is natural, ordinary, or explicable, without being felt as supernatural.” 9

En la exploración del lenguaje empleado por el ensayista, el hecho de que Anderson Imbert recurra a la frecuencia de citas textuales, podría adjudicarle al ensayo un definitivo sentido de objetividad. Sin embargo, la riqueza terminológica determina el predominio de un lenguaje connotativo. Un panorama analítico sobre la connotatividad de la obra sería el siguiente: Préstamos: nach–expressionismus, magischer realismus (del alemán), les enfants terribles (del francés), los conceptos sobre preternatural tomado de dos diccionarios de la lengua inglesa: “preternatural suggests the possession of supernatural gifts, like the dog’s smell.” Tecnicismos: hidrógeno, oxígeno, H2O. Arcaísmos (en México): os habituaréis, vuestro, estimadlo. Metáforas: el tinte indio (color de piel), las vastas manchas del africano (la presencia física), la inteligencia americana (cultura y civilización). Paralelismo: La alusión del teatro (drama, escenario, coro, personajes) en relación con América (situación, época, población americana, inteligencia).

Con un tono acusativo en la expresión de sus ideas, la presencia de Enrique Anderson Imbert está denotada en la primera persona del singular: “A veces me digo en voz baja (claro, sin creérmelo) que acaso fui el primero en asociar a Roh, que lo lanzó hace medio siglo, con el realismo mágico de un escritor hispanoamericano.” 10

Es justo –para que el término justicia alcance a Uslar Pietri– que se mencione que el escritor venezolano elaboró un ensayo –publicado en 1986– posterior al del argentino –publicado en 1976– y en él expone –a modo de rectificación, desde luego– el origen de la expresión. El realismo mágico, por lo tanto, presupone que lo mágico, lo maravilloso debe ser inventiva artística del escritor y no reflejo de la realidad.

El contenido temático manejado en el ensayo El realismo mágico en la ficción hispanoamericana le atribuye un sentido sociológico–literario porque penetra en aspectos literarios y en valores humanos, así como acciones del hombre en su entorno. El espíritu de la época está involucrado porque el autor plantea cuestiones de identidad en un momento entre guerras (1936). Además reivindica el valor literario de los exponentes americanos cuando son estereotipados por la exótica Europa.


Citas:
1 Marco, Joaquín. Prólogo de Cien años de soledad, pág. 27.
2 Skirius, John. El ensayo hispanoamericano del siglo XX, pág. 358.
3 Idem, pág. 348.
4 Idem, pág. 349.
5 Webster's II New Riverside Dictionary.
6 Skirius, John. El ensayo hispanoamericano del siglo XX, pág. 353.
7 Idem, pág. 328.
8 Carpentier, Alejo. Prólogo de El reino de este mundo, pág. 17.
9 Skirius, John. El ensayo hispanoamericano del siglo XX, pág. 349.
10 Idem, pág. 350.



Bibliografía

Skirius, John. El ensayo hispanoamericano del siglo XX. Fondo de Cultura Económica. Tierra Firme. Cuarta edición, 1997. México.

Carpentier, Alejo. Obras Completas 2. El reino de este mundo. Los pasos perdidos. Siglo XXI editores, S.A. México, 1991.

Diccionario Webster's II NEW Riverside Dictionary. Editorial Houghton Mifflin. Edición Berkley, 1984. Estados Unidos.

García Márquez, Gabriel. Cien años de soledad. Estudio introductorio: Joaquín Marco. Espasa–Calpe, S.A. Colección Austral. España, 1990.


Imagen: Wikipedia

Mediodía



Las manecillas del reloj se vuelven
un trazo recto en el norte,
línea vertical que entrecorta el aliento
de los insectos:
                       Es el mediodía.

El sonido del trombón se escucha
con la vibración propia del aliento,
disuelto en el aire de octubre,
holganza de los momentos.

Los ramajes de las plantas bailan
(con el viento de abril) un vals inédito
en honor a la desmemoria.

Nosotros quedamos ahí,
bajo los árboles (cuerpos sin movimiento),
cadáveres dispuestos para los pájaros.

El patio se inunda
con el aroma de nueces, de almendras,
tierra húmeda
                     por la reciente lluvia.

Nosotros ya no somos.
Nos reinventamos al mediodía.


Imagen: bottomlinefitnes.com

martes, 20 de abril de 2010

Constelación



La palabra es el centro del universo,
memoria sobre la superficie de las piedras,
constelación desconocida
                                   por conocida.

 Imagen: Ramiro Rodríguez

lunes, 19 de abril de 2010

Caminantes ebrios



Dime si Bagdad es o no es,
si huella o no huella los muros de la escollera,
trazos de marea alta,
                                tatuaje.

Nuestros ojos
(caminantes ebrios en una alfombra de moluscos
donde la arena canta),
                                   se eclosionan,
algas ahítas que deja el golpe de la marea,
caracoles enarenados,
                                  delfines.

Bagdad se abre como una flor,
ritual donde el agua es más que glauco espejo
en el horizonte,
                        sueño.

Bagdad se disuelve sobre la lengua,
mujer de espuma que se rompe en el limbo
con el sabor de la sal.


Imagen: Gloria Rodríguez

domingo, 18 de abril de 2010

Los Santos Días 2010


Algunas imágenes del encuentro de escritores Los Santos Días de la Poesía 2010 en Padilla, Tamaulipas. En las imágenes del video aparecen Maja Zawierzeniec, Celeste Alba Iris, Cynthia Rodríguez Leija, Carmen Ávila, Arodi Segura, Erika Izaguirre, Eduardo Villegas, Cofradía de Coyotes, Félix Cardoso, Alberto Guervara, Carlos Acosta, Joaquín Peña, Lizette Álvarez, Nohemí Sosa, Nora Iliana Esparza, Ramiro Rodríguez, Sandra Ruth Sosa Luna, Lorena Illoldi, Juan Carlos Linares Timbalaye, Marisol Vera. 

Fotografías y Video: Ramiro Rodríguez. Tema musical: "Caruso" de Luciano Pavarotti.

domingo, 4 de abril de 2010

Domingo de Pascua 2010


Tenía mucho tiempo de no festejar la Pascua como lo hice hoy. Recordé los festejos de familia, cuando íbamos al rancho para esconder los huevitos llenos de confeti entre los arbustos. Hoy hicimos algo similar, con un viento violento del sureste, jejenes mordiendo la piel cuando el viento desistía por segundos, un sol brillante por momentos, un cielo nublado en otros. Es la temporada de clima caprichoso.

Mi familia y yo fuimos al rancho de los compadres. Nos acompañaron mi hermana y mi sobrina. Caminamos entre las hierbas del monte hasta llegar al Arroyo del Tigre, con poca agua en este mes de abril. Algunos zopilotes con las alas extendidas gravitando en la altura, las sílabas inconclusas de los cuervos, el canto lejano de los cardenales y los cenzontles. Todas aves distintas en apariencia, en hábitos, en gorjeos.


Abril es el mes en que el nopal florece con tonalidades anaranjadas, rojizas, amarillas. Flores que se llenan de insectos, de sonidos, de aromas que caen sobre la hierba inquieta por el viento. Es el mes de los huisaches que inundan el espacio con el aliento de sus flores, también amarillas.

Los niños corrieron de un lado a otro, buscando los huevitos que le compramos a la señora del fraccionamiento Los Ébanos. Daba lástima pensar en romperlos, pero debían cumplir su destino. Eran unas obras de colorido arte. Todas las entidades en el mundo tienen un destino que cumplir. Llenaron sus canastas con ellos, los rompieron con cuidado sobre las cabezas y comimos los dulces dentro de aquéllos de plástico.


Luego descansamos bajo la sombra, bebimos agua y refrescos, nos sentamos un momento para charlar de cosas y de no cosas, lo sonoro y no de las palabras.

Al final regresamos a casa, cansados, con el estómago satisfecho por los alimentos, llenos de polvo la ropa y el cuerpo, de imágenes y buena energía para regresar al trabajo mañana.


Imágenes: Ramiro Rodríguez

viernes, 2 de abril de 2010

El reclamo



Me dice Teresa que me reclama el alimento,
me dice que la hora de la comida se acerca.

Yo la escucho mientras leo
palabras que se atropellan en paredes.

Me dice Teresa que no es reclamo,
me dice que es una broma de buen gusto,
me dice que los actos humanos 
                                              son como son.

Yo sigo escuchando el reclamo
o acaso la broma que se emparienta con el polvo, 
sigo leyendo las palabras que se atropellan,
como hormigas,
                           en las paredes.


Acción poética de Armando Alanís Pulido.

jueves, 1 de abril de 2010

Los Santos Días en Padilla


Durante los días 9, 10 y 11 de abril, se realizará el encuentro de escritores "Los Santos Días de la Poesía" en la ciudad de Padilla, Tamaulipas.

El encuentro, avalado por organismos culturales mexicanos tales como el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, el CONACULTA, el gobierno municipal de Padilla, la Universidad Autónoma de Tamaulipas, entre otros, con el liderazgo de Celeste Alba Iris, pretende adentrarse en una retrospectiva de la poesía tamaulipeca, con la aportación destacada de importantes escritores.

El encuentro tendrá verificativo en las ruinas de Antiguo Padilla, sitio histórico del estado. Se realizarán lecturas ensayísticas sobre el panorama de la poesía tamaulipeca, así como sesiones de lectura creativa en el género poético.

Por allá andará un servidor para presentar una visión ensayística sobre el libro Prosas rimadas, publicado en 1904, del escritor regimontano-matamorense José Arrese Falcón.

“Los Santos Días de la Poesía” es una oportunidad para saludar a gente positiva a quien se le guarda un gran afecto y admiración: Carlos Acosta, Arturo Castillo Alva, Marisol Vera, y la propia Celeste Alba Iris.

Nos veremos en Padilla, Tamaulipas.


Imagen: Ramiro Rodríguez