sábado, 9 de julio de 2011

La fiesta de las balas


Comentaba Joaquín Peña que algunas personas dicen “hay fiesta” para indicar que hay tiroteos en algún lugar de la ciudad. Esta expresión me hace recordar el cuento “La fiesta de las balas” del escritor mexicano Martín Luis Guzmán, en El águila y la serpiente (1928), cuento cuyo nombre simboliza la ironía del efecto. También pienso en los estereotipos de películas mexicanas donde el personaje, hundido en la ebriedad, gritando con frecuencia “¡Viva México, cabrones!”, sacaba su pistola para agujerear los rostros de las nubes.

Sí, algunas personas dicen “hay fiesta” para indicar que hay tiroteos, bloqueos y otras cosas relacionadas con el crimen. Desde luego que no es una fiesta, en sentido literal. ¿Quién disfruta estas “fiestas” donde inocentes quedan tendidos en las calles? Decirlo con las palabras llanas suena muy ordinario. Tendemos a la propuesta estética de la metáfora.

En “La fiesta de las balas” tampoco se presenta al hombre disparando hacia arriba, celebrando la vida, trastornado por el alcohol que circula con violencia vertiginosa por las venas. En el cuento, Rodolfo Fierro, sanguinario y seco, autoritario e impulsivo, siembra sus balas en los cuerpos de trescientos prisioneros, mejor conocidos como “colorados”, mientras eran liberados, de diez en diez, de sus prisiones para tratar de escapar de las balas del villista.

Las balas no son para las fiestas, ni siquiera aquéllas de fin de año, cuando las personas que celebran salen al patio de la casa para disparar al aire. Las balas no son para las fiestas. Y viceversa.

Imagen: Rodolfo Fierro (Wikipedia)

1 comentario:

  1. Las balas son presagio inequívoco de muerte, de desaliento, de dolor, de luto... jamás he entendido como es que hay gente que goza con las armas, aunque sea para cazar animales y lucirlos como trofeos en las paredes de la sala, o en el piso de la misma (en el caso de los animales exóticos cuyas pieles se usan como tapetes).

    Las armas son capaces de transformar a un sujeto cualquiera, en un objeto peligroso, máxime ahora que una bala simboliza el poder, sobre el temor del cobarde... pero, cabe aquí una pregunta, ¿es cobarde aquél que sólo desea vivir su vida, en paz y lejos de la violencia??

    p:d: acá dicen "Que los guercos no salgan porque hay mucha pirotécnia" pa referirse al mismo acto al que hacía alusión Joaquinito. Abrazo fuerte maestro ;D

    ResponderEliminar