Trazos, colores y formas,
herramientas del artista para abrirse al mundo, para desollarse y permitir que
la gente que pasa contemple su interior en un proceso de comunión y
comunicación permanente. El artista es un ser fuera de lo ordinario: es
extraordinario. Mira las cosas de una manera distinta a la manera de las
personas que conformamos las multitudes. Tiene una percepción distinta de las
cosas. Sus manifestaciones sensoriales son las mismas que las del resto de la
gente. Pero las del artista están más agudizadas: ve lo que otros no; huele lo
que otros no; toca lo que otros no; escucha sonidos imperceptibles para otros y
su lengua identifica los sabores que se transforman en trazos, colores y
formas.
NoraIliana Esparza Mandujano (México
D. F., 1967) es una artista en cuyas venas corre la pintura, el talento y la
religiosidad para alcanzar sus objetivos. En poco tiempo ha demostrado su
auténtica vocación para el arte pictórico.
En
algunas de sus obras está presente el colorido infinito detrás de los ojos, la
percepción humana de una realidad que se fragmenta en diminutas partículas de
colores diversos y contrastantes, brochazos lívidos e impetuosos, que convergen
en una imagen objetiva de los elementos que nos circundan al caminar por el
mundo. Por momentos, la realidad que se presenta frente a los ojos se
distorsiona hasta alcanzar la calidad de abstracta. Aquí la voluntad sin
fronteras de la artista, el antojo estético de manejar la técnica a su arbitrio
y presentarnos un resultado distinto, una imagen única.
El
erotismo es otra de las constantes en algunos de sus cuadros. La sensualidad
como sustancia inherente al individuo, el cuerpo y las pasiones como una
bandera roja sobre la completitud humana. Aquí que la obra nos presenta
momentos que son nuestros, dada la universalidad del tema.
Elementos
de la naturaleza que se enfrentan en un duelo para determinar la supremacía de
su belleza, que se confrontan para evocar espacios en una especie de déjà vu, para transportarnos a
lugares desconocidos por conocidos. El mar, el lago, la luna, las flores, el
cuerpo: elementos que vibran también en la creación poética. Aquí la
interdependencia de las bellas artes, el complemento entre la pintura y la
poesía, naturaleza de NoraIliana Esparza Mandujano.
Acercarse al arte visual de esta mujer de talento
extraordinario es acercarse a un espacio íntimo, un entorno silencioso pero
lleno de sonidos, un lago inmenso lleno de peces que nos esperan para
alimentarnos, una luna neorromántica que nos persigue a través de los siglos,
una oportunidad de admirar la belleza interna y externa de una mujer muy mujer
a través del arte como medio de expresión humana.
WOOOOOOOOOO!! LO ARREGLASTEEEE. MIL GRACIAS SIEMPRE POR TUS LETRAS, TUS PALABRAS, TU ESPACIO, TU TIEMPO, PERO YA LO DIJE... SOBRE TODO, MIL GRACIAS POR TU MANO ABIERTA Y TU HOMBRO ;D
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