viernes, 29 de julio de 2011

Ezra Pound


I

I read what I read, words stuck on the pages
as I hold a book of this wonderfully complex fellow.

Midnight passes me by on a blink, I stay awake,
noises coming out of the shelves, unanswered whispers,
insects flying away to hide behind the doors.

As I read The Cantos, I hear what I hear,
many pages remind me of what you were back then:
a single word with many connotations.


I

Leo lo que leo, palabras atoradas en las páginas
mientras sostengo un libro de este tipo complejomaravilloso.

La medianoche pasa como parpadeo, estoy despierto,
ruidos que salen de los estantes, murmullos sin respuesta,
insectos volando a esconderse detrás de las puertas.

Mientras leo Los Cantos, oigo lo que oigo,
muchas páginas me recuerdan lo que eras entonces:
palabra simple con muchas connotaciones.

sábado, 23 de julio de 2011

Viernes de lectura en el Consulado


(Brenda Nettles Riojas, Ramiro Rodríguez)

Llegamos temprano Gloria y yo. Había tiempo suficiente para una taza de café en la cafetería frente al Consulado de México en Brownsville. Pasamos al lado del Consulado, sitio donde se reunirían media hora más tarde algunos escritores del Valle de Texas y de Tamaulipas para el “Viernes de Lectura”. Vimos el atril, solicitado al Sr. Cónsul Rodolfo Quilantán Arenas para futuras lecturas, colocado frente a las sillas aún vacías. Gloria y yo seguimos caminando con rumbo a la cafetería.

Después de pedir un par de cafés y algunas galletas y empanadas, nos sentamos en las sillas dispuestas por la cafetería para los comensales. Vimos salir de su oficina al Sr. Cónsul para esperar a los escritores y al auditorio. Me acerqué a él, le invitamos un café y nos sentamos en las sillas mencionadas anteriormente para seguir esperando a los invitados.

Poco después llegó Mercedes Varela, de Reynosa, Tamaulipas, acompañada de su familia. Me adelanté para recibirla y agradecerle su respuesta a la invitación. Enseguida llegaron algunas personas que deseaban escuchar a los escritores. Luego llegaron Julie Corpus y Arturo Saldaña, seguidos de Brenda Nettles Riojas, junto con más personas que buscaban las palabras poéticas y narrativas.

Dimos inicio al “Viernes de Lectura” en punto de las 6:40. Brenda Nettles Riojas y yo dimos la bienvenida y nos turnamos para presentar a los escritores. Inauguró el ciclo de lecturas la voz poética de Arturo Saldaña. Enseguida, la poesía de Gloria Rodríguez. Luego la poesía de Travis Whitehead y la narrativa de Joaquín Peña Arana, quien llegó un poco después de haber iniciado el ciclo de lecturas.

Continuó Julie Corpus con algunos de sus poemas en inglés y en español. Luego Mercedes Varela leyó un par de cuentos: uno tomado de Carne pa’ llevar; y otro, inédito. Después leyeron poesía Rossy Evelin Limá y Erika Said Izaguirre, quienes también llegaron un poco después de haber iniciado las lecturas, acompañadas de sus respectivos maridos.

Finalmente cerramos las lecturas Brenda Nettles Riojas y quien esto escribe; aquélla, con algunos poemas de reciente creación; éste, con un poema y un par de micro relatos.


(Mercedes Varela García)

El Sr. Cónsul, Rodolfo Quilantán Arenas, agradeció la asistencia de los ahí presentes e invitó a la Primera Feria del Libro a realizarse del 12 al 15 de octubre, 2011, en el espacio central del ITECC, frente al Consulado de México en Brownsville. En este evento participarán casas editoriales, talleristas y conferencistas, y diversas instituciones, entre las que destaca el Ateneo Literario José Arrese de Matamoros, organismo que realizará el X Encuentro Binacional de Literatura “Letras en el estuario” durante las mismas fechas, en coordinación con la Universidad de Texas en Brownsville y el mismo Consulado de México en Brownsville.


Imágenes: Artist Puente.

jueves, 21 de julio de 2011

Rubí



A Rubí Méndez

I

Rubí de rojo entre arbustos de piedra
palabras de resonancia en colinas de fuego
te asomas por intersticios rojos en mis ventanas
ecos permanentes en el sueño

Rubí de brazos abiertos en follajes de verano
¿cómo describir tu imagen que se tatúa en los espejos?
¿Cómo amanecerme en la sonrisa de aquellos ecos?

Aquí la lluvia no
el olvido que nos hunde en el olvido no
la nostalgia que nos naufraga no

Nos abrimos en códigos de lenguajes abstractos
nos reconocemos en salmos cotidianos
cuando hablamos bajo la sombra del verbo


II

Mira las huellas que se fijan en las cosas
acepta el ritual que nos rodea en aguas sin tiempo
seamos quienes somos quienes fuimos en febrero

Rubí en labios que distancian el silencio
acercamos los pasos a un lago de sílabas insólitas
yo Eneas que canta en la isla
yo Eneas que se denuncia
yo Eneas que amanece en la palabra

Tú aquélla la que fuiste la que eres tú aquélla
piedra preciosa en la memoria de lejanos pueblos


De El ritual de la tierra (ALJA, 2012)


Imagen: Diego Rodríguez

sábado, 9 de julio de 2011

La fiesta de las balas


Comentaba Joaquín Peña que algunas personas dicen “hay fiesta” para indicar que hay tiroteos en algún lugar de la ciudad. Esta expresión me hace recordar el cuento “La fiesta de las balas” del escritor mexicano Martín Luis Guzmán, en El águila y la serpiente (1928), cuento cuyo nombre simboliza la ironía del efecto. También pienso en los estereotipos de películas mexicanas donde el personaje, hundido en la ebriedad, gritando con frecuencia “¡Viva México, cabrones!”, sacaba su pistola para agujerear los rostros de las nubes.

Sí, algunas personas dicen “hay fiesta” para indicar que hay tiroteos, bloqueos y otras cosas relacionadas con el crimen. Desde luego que no es una fiesta, en sentido literal. ¿Quién disfruta estas “fiestas” donde inocentes quedan tendidos en las calles? Decirlo con las palabras llanas suena muy ordinario. Tendemos a la propuesta estética de la metáfora.

En “La fiesta de las balas” tampoco se presenta al hombre disparando hacia arriba, celebrando la vida, trastornado por el alcohol que circula con violencia vertiginosa por las venas. En el cuento, Rodolfo Fierro, sanguinario y seco, autoritario e impulsivo, siembra sus balas en los cuerpos de trescientos prisioneros, mejor conocidos como “colorados”, mientras eran liberados, de diez en diez, de sus prisiones para tratar de escapar de las balas del villista.

Las balas no son para las fiestas, ni siquiera aquéllas de fin de año, cuando las personas que celebran salen al patio de la casa para disparar al aire. Las balas no son para las fiestas. Y viceversa.

Imagen: Rodolfo Fierro (Wikipedia)

viernes, 8 de julio de 2011

Si no soy protagonista, no asisto


“Si no soy protagonista, no asisto”, este es el pensamiento de muchos de mis colegas escritores cuando se trata de apoyar algún evento literario. El escritor puede ser un individuo egoísta y vanidoso, como cualquier otro ser humano, porque es un ser humano, y como tal, puede padecer la terrible inflamación del ego: egotitis. Egocentrismo, dicen los psicólogos. Esto viene a raíz del Primer Encuentro Binacional de Poesía “Río Bravo/Río Grande”. Me comentó una persona a quien conozco desde hace muchos años: “Oye, no incluiste a Fulano en el programa”, señalando a su acompañante. Mi respuesta fue que no lo había hecho ya que el evento no era un encuentro de poetas de Matamoros sino de la región norte de Tamaulipas y del Valle de Texas. Se había convocado a algunos de Matamoros, tal vez algunos de los más representativos y algunos otros de Tamaulipas, así como algunos del Valle de Texas. El propósito era incluir a escritores de tiempo completo, es decir, escritores con vocación. Había espacio para dieciocho personas. No se planeaba un maratón de poesía. Así es que no se podían incluir a muchos, mucho menos a todos.

El acompañante, quien permanecía sentado viendo hacia otro lado mientras me hacían este comentario, no quiso quedarse para aprovechar todo el evento. Como no fue protagonista, no tenía caso permanecer con las palabras de otros taladrándole el cerebro. Mientras estuvo en el evento se la pasó criticando a cada uno de los lectores y minimizando la calidad literaria de sus propuestas, según la misma persona que me señaló la omisión me comentó después. Luego de un momento breve, el cual debió haber sido un infierno existencial, esta persona se puso de pie con su amargura disuelta sobre la lengua y se marchó de la sala. La tolerancia no fue una de sus virtudes esa noche. La sangre puede hervirnos en el cuerpo, puede palpitar con locura y descaro en las sienes, si no nos invitan a ser protagonistas.

Otra persona no incluida en el programa de esa noche proponía que se le incluyera a cambio de sacar una nota publicitaria en un periódico local. Es decir, se atrevió a chantajear a los organizadores para que se la incluyera en el programa. Quid pro quo: me das oportunidad, te doy publicidad. La corrupción también puebla el campo de las letras.

Para nuestro infortunio, en Matamoros, como en muchas otras ciudades, hay personas que al escribir algunas líneas se hacen llamar escritores. Estoy convencido de que ser escritor no es un pretexto para matar el tiempo ni una actividad que se realiza durante el tiempo libre, como sentarse frente al televisor para gastar las baterías del control remoto. El escritor tiene el compromiso social para darse —en todas las connotaciones posibles de la palabra— a la palabra.

Imagen: bytesdaily.blogspot.com 

miércoles, 6 de julio de 2011

Deshojarme


Deshojarme no quiere
decir                  sacarme los  o j o s
ni soltar el follaje

Deshojarme quiere decir
entristecerme por la  t r i s t e z a
de mi tierra

De Minitatuajes (ALJA, 2012)

Imagen: esdefotos.com