lunes, 17 de diciembre de 2012

Violencia engendra violencia



“La oscuridad engendra la violencia,
y la violencia pide oscuridad
para cuajar en crimen”.
Rosario Castellanos

La violencia es una bestia enorme en las esquinas de las calles. Desplaza su cuerpo por las sombras —como sombra misma— con la insolencia que le otorga el anonimato. Multiplica sus sonidos con facilidad asombrosa, inundando el oído de personas entumecidas. Se desnuda para mostrarse ante la gente que pasa con un gesto de horror por el miedo a quedar como polvo sobre las calles. En ocasiones, se detiene cerca de los postes que encumbran un rayo de luz, en esquinas de calles desoladas y desiertas, en espera del paso tambaleante de algún incauto que sucumba en los laberintos de sus fauces. Y ataca y muerde y escupe y huye. Y uno siente la nostalgia de tiempos mejores en el pasado. Y uno no puede acostumbrarse al estropicio de los sentidos y de los actos porque no es lógico vivir con estas invasiones. 

Desde épocas antiguas, a la violencia se le reconoce por su habilidad para ocultarse entre matorrales, su destreza para mimetizarse en paisajes coloridos como si fuera el color de los colores, el rencor mayúsculo del rencor, la invisibilidad de la invisibilidad, perra callejera con su sexo hinchado para perpetuarse en los pantanos del fornicio y el desenfreno. 

Hoy, como nunca antes en las páginas de la historia, la violencia se despoja de su ropa para trazar figuras irreconocibles por las calles, geometría del absurdo que se delimita con polvo blanco. Exhibe su descarada desnudez con insistencia, provoca desconfianza en gente tranquila que se niega a celebrarse como en tiempos anteriores, cuando uno podía caminar por las aceras sin el temor de ser suculencia ante paladares perversos, cuando uno podía contar historias de horror entre amigos sin sentir la intensidad del horror mismo, por anteponerse la naturaleza de la ficción. Hoy nos asustamos con la sonoridad irrepetible de nuestras propias palabras, con nuestros propios cuentos manchados con la tinta de la duda. 

No hay marchas por la paz dirigidas por grandes líderes, ni justos reclamos, ni pliegos petitorios que contengan su trayectoria vertiginosa por las avenidas principales de las ciudades. No hay gobierno suficiente que extirpe su ordinariez ni le inculque buenos modales ni palabras exquisitas. No hay festivales literarios que aligeren el peso de la muerte porque muchos ciudadanos hemos sido alcanzados por la lengua venenosa que se esconde dentro de sus fauces: la violencia engendra violencia, bestia enorme que hace lo que hace para satisfacer sus instintos, para festejarse en su desequilibro, para quedar aletargada sobre palabras hediondas, manchadas con el sudor de entidades perversas. 

Imagen: Ramiro Rodríguez

sábado, 8 de diciembre de 2012

Comunicación, crecimiento y vocación


Propuesta para mejorar el quehacer literario en Tamaulipas.
 
Tamaulipas es rico en manifestaciones literarias. Desde finales del siglo XIX empezó a gestarse una literatura acorde con las características de la época: José Arrese, Celedonio Junco De la Vega, Juan B. Tijerina, entre otros. En la actualidad hay importantes exponentes de las letras que son reconocidos, no sólo en nuestro país, sino que han rebasado la geografía nacional y el idioma. Baste mencionar a Orlando Ortiz, Arturo Castillo Alva, Carmen Alardín, Cristina Rivera Garza, entre otros no menos notables.

La mayoría de los escritores que menciono se han visto en la necesidad de emigrar para abrirse un camino más sólido en el campo de las letras. Para muchos escritores, la oportunidad de desarrollarse como tal se encuentra fuera de su estado. Los que se quedan muy difícilmente logran figurar en el mapa literario nacional. Es evidente que la convicción del individuo juega un papel determinante en el proceso, pero cuando se cuenta con el apoyo del organismo oficial, el trabajo se fortalece de manera significativa.

Mi propuesta para mejorar el quehacer literario en Tamaulipas no es nada novedosa: se relaciona con la constancia y el seguimiento de los casos. El apoyo institucional y la comunicación entre las partes son factores determinantes para que la institución cumpla con su encomienda y el escritor encuentre mecanismos para su desarrollo profesional. Es frecuente observar a los escritores tamaulipecos, hundidos en el sudor de su esfuerzo personal –a veces apoyados por otros escritores en las mismas condiciones–, actuando de manera dinámica en la planificación, organización y ejecución de actividades que permiten la convergencia de personas con intereses comunes. Nunca se siente el escritor más solo que cuando las instituciones refrendan indiferencia y carencia de interés en el desarrollo de los talentos.  

La oferta de talleres y encuentros literarios permiten inclusión e intercambio, actualización y crítica. Estas oportunidades son una puerta abierta para aquellas personas cuyo interés estriba en ampliar la visión sobre la actualidad literaria. Y es aquí donde las instituciones tienen la oportunidad de ver y analizar el material humano con que se cuenta para darle el apoyo adecuado que le permita al escritor salir del anonimato. 

La unidad de los escritores es muy relevante. Si recurrimos a la fragmentación, a la exclusión, quedaremos fragmentados, excluidos, por el resto de nuestro tiempo aquí.  

Estoy seguro que la comunicación institucional con los escritores, la oportunidad de crecer en el ámbito literario a través de talleres y encuentros, desde luego el compromiso del escritor con su propia vocación y su escritura, lograrán fortalecer el panorama actual de las letras en nuestra entidad.
Foto: Juan Carlos Castañón.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Prólogo de Al viento tu nombre


En la historia de la poesía de Matamoros, Tamaulipas, la presencia de la mujer no ha sido muy abundante. Las letras han tenido fundamentalmente representación masculina. No es sino hasta los años setenta cuando las voces de Celia Esperanza Charles de Pérez y Sonia Martínez de Villar se hacen escuchar en diversos foros de la ciudad y del estado. Rodeadas de muchas voces femeninas con tendencia a la imitación —por lo general mala—  las dos escritoras mencionadas fundan la pluma poética femenina de la ciudad. Algunos años más tarde surgen voces de escritoras más experimentadas y con mayor preparación académica, quienes han puesto en alto el nombre de la ciudad en diversos foros a nivel internacional. Me refiero a Cristina Rivera Garza —quien ha encontrado en la narrativa un campo de expresión más notable— y a Elvia Ardalani quienes, desde el extranjero, crean letras poéticas de gran calidad y representatividad.

Conchita Hinojosa empieza su desempeño en el campo de la poesía de manera formal a principios de los noventa, cuando ingresa al Círculo Literario Dr. Manuel F. Rodríguez Brayda, donde se encuentra con Celia Esperanza Charles de Pérez y Sonia Martínez de Villar. Ahí empiezan sus presentaciones en diversos foros, no sólo de la ciudad, sino de Tamaulipas y de Texas.

Al viento tu nombre es su segunda obra poética. Aquí se reúne la obra escrita de manera reciente, gracias a su activa intervención en los talleres del Ateneo Literario José Arrese, del cual es fundadora en el año 2005. Dichos talleres, dirigidos por quien esto escribe desde el 2008, han sido un pasaporte al mejoramiento técnico, a la consolidación de la vocación por el arte literario, del compromiso con el pueblo y con la palabra, de esta escritora matamorense.

Conformado por cinco apartados (Brevedades, Sombras, Vaciedades, Palabras, Labios de sal), la obra reúne textos donde puede apreciarse madurez en el manejo del lenguaje literario, dominio en la construcción de la metáfora y la imagen, osadía en el juego de palabras y en el flujo de la conciencia.
Abrir las páginas de Al viento tu nombre de Conchita Hinojosa es abrir la puerta al panorama actual de la poesía matamorense, representado tanto por las escritoras mencionadas al inicio de este texto como por esta mujer apasionada por la palabra, la creación, el ejercicio literario, el compromiso con la poesía de este rincón noreste de México.

domingo, 19 de agosto de 2012

Prólogo de Voyeur de Alfredo Ávalos




El narrador es el artífice de las historias, el artesano que coloca las acciones dentro de los espacios para que fluyan con su ímpetu natural. El narrador observa lo que alcanzan sus ojos, contempla, escudriña las partes que componen al objeto, los ángulos, los intersticios. Luego reflexiona, organiza los eventos; es decir, recrea lo creado. Dice Alfredo Ávalos, el creador de la presente colección, que tanto el escritor como el lector somos voyeristas: disfrutamos contemplando la intimidad de los demás.

Voyeur es una colección de doce cuentos en donde el escritor se asoma a la intimidad de los demás para develar realidades ajenas. En ese proceso de observación, donde los personajes parecieran darse cuenta de que son objeto de observación minuciosa, el autor se hunde en los placeres de la ironía, en la técnica de la hipérbole, para contar los detalles que eran ajenos hasta el momento de apropiarse de ellos. Por instantes, el lector cruza la línea fronteriza —delgada, voluptuosa, decisiva— entre la metáfora cotidiana y la estética de lo absurdo, termina creyendo aquellos elementos inconcebibles que el escritor narra con la naturalidad que le concede el descaro de la experiencia narrativa. El narrador es un mentiroso a quien se le cree.

También los sueños son parte de estos escenarios. Las acciones oníricas se funden y se confunden con los actos cotidianos en una urdimbre de la que es muy difícil encontrar escapatoria. ¿No despierta a veces el escritor por las noches, se levanta con la obsesión de las emociones para copular con el teclado y libertar aquello que fue tangible dentro de los sueños? Somos voyeristas, aun dentro de los sueños, cuando pareciera que morimos por momentos para adentrarnos a otras vidas momentáneas.

Alfredo Ávalos nos entrega el fruto concreto de su malsano placer para observar los eslabones que nos circundan, para tocar los fantasmas que levitan detrás de las paredes, para crearnos y recrearnos, junto con él, en las historias de los demás.


Ramiro Rodríguez

lunes, 13 de agosto de 2012

El Eco de El Mante 130812


                                                                (Para leer, pulse AQUÍ)

Textos publicados en el periódico El Eco de El Mante, el día 13 de agosto de 2012. Mi agradecimiento público a los escritores que integran esta agrupación en esta ciudad tamaulipeca.

martes, 31 de julio de 2012

Monólogo de Pepe el Romano


Por las calles empedradas de mi vieja España, como sombra que roba pasiones de mujeres enlutadas, ahogado de recuerdos en los ángulos de la memoria, erosionando relieves de culpas interiores, manifestaciones de flagelo, de esta predación en la casa de las Alba, arrastro la conciencia de años que plasman huellas infinitas en aras del suicidio.
Jamás mostré mi rostro de dioses a la maledicencia porque aún guardaba un poco de vergüenza. Jamás opté por la confrontación, por una guerra civil innecesaria, para enunciar la predilección de mis labios.
Pensé que la tradición favorecería mi condición de hombre, que la libertad para elegir —aun dos lunas cada noche— era mía. Pero jamás con la desgracia como premio a mi conducta, jamás con la muerte respirando a mis espaldas con su aliento putrefacto, jamás con la encomienda de partir el corazón, impío mi nombre, para arrojarlo como polvo en las lenguas del desierto.
No era tal mi ambición para encontrarme en la humedad de dos bocas, para escabullirme en palabras con diversas tonalidades.
El hombre no comprende la magnitud de sus errores hasta que una parvada de cuervos desciende para posarse sobre los techos de las casas.
El rumbo de los actos se definió una noche en que el lamento de la muerte merodeaba. Yo sólo quise encadenarme en la prisión estoica de una estrella luminosa llamada Adela, desenraizarme en su cabello abundante, castaño como sus ojos de gacela, incomprensible de laberintos únicos, ser sorprendido por el crepúsculo matutino a su lado, levantando los frutos de cosechas extraordinarias.
No, no era para mí la condecoración de su boca, no la suavidad en el fondo de sus brazos, no el calor inolvidable entre sus manos ni en los parajes de su cuerpo, no la piel quemándose como se queman los arbustos secos bajo el látigo iracundo de solares rayos.
Llegué a olvidarme de mi palabra dada al compromiso, a sepultar la voz de Angustias bajo la lápida de algún cementerio, a ignorar la existencia de sus labios en espera de mis dádivas.
El hombre puede olvidar las letras de su propio nombre cuando el calor del fuego se aloja dentro de su casa, sin permiso. Ah, la obsesión por despertar a la vida, la devoción por arar la tierra, la libertad de la conciencia para darle al amor entrada, la torpe decisión de nadar en un río de corrientes encontradas, sin cavilar en desenlaces que padecen aguas turbias.
Pero poco dura la clandestinidad de los actos, poco el tránsito del descaro hacia territorios prohibidos, poco la inmersión a la ceguera del descuido. El castigo desciende como fuego desde el cielo hasta los párpados, nos hunde en el fango absurdo de las malas decisiones, nos deja con las manos cubiertas de manchas como recordatorio constante del pecado.
Después de robarle besos bajo postigos de ventanas cómplices, de crear conciencia libertaria al pronunciar palabras de amor sin la mínima posibilidad de realización, Adela huyó a las sombras de puertas falsas, al escuchar en labios de Bernarda que mis palabras morían junto a mi cuerpo. Entró al túnel silencioso por donde huyen aquellos rostros a quienes se les seca cada gota de su sangre tras exponerla al fuego de la pasión y el desenfreno.
Pobre alondra de canto interrumpido, de alas rotas, herida de muerte ante las palabras terribles de su madre.
He aquí el fuego que atormenta mis manos sin ser cadáver, el infierno que me enreda en las ramas de un árbol negro y que me hacen evadir el rostro en todos los espejos.
Por las calles empedradas de mi vieja España, como sombra que roba pasiones de mujeres enlutadas, náufrago de recuerdos, espectro de contornos diluidos, arrastro una cruz de culpa hacia un calvario de polvo.

De Ventanas siderales (ALJA, 2013)

lunes, 30 de julio de 2012

El Eco de El Mante 300712

(Para leer, pulse AQUÍ)

Textos publicados en el periódico El Eco de El Mante, el día 30 de julio de 2012. Mis felicitaciones a Colectivo 3 por estos diez años de palabras, experiencias, visiones de escritores entregados a la preservación de la literatura tamaulipeca. Carlos, Loida, Miguel, Ausencio, un abrazo fraterno.


viernes, 27 de julio de 2012

Pasión de Eneas


Pasión de Eneas
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012.
132 páginas
ISBN-13: 978-1478316565
ISBN-10: 147831656X
Impreso en Estados Unidos

Pasión de Eneas es una colección de cuarenta poemas -algunos de ellos fragmentados- que exploran el erotismo y la pasión del hombre hijo del hombre y de la diosa. Entre imágenes relacionadas con elementos del mar, el polvo, el agua, la tierra, Pasión de Eneas es un ritual de adoración a la mujer y los múltiples laberintos que aguardan para el hombre.

jueves, 19 de julio de 2012

Destiempo


Destiempo
Ramiro Rodríguez
Segunda edición: ALJA, 2012.
ISBN-10: 1478241861
ISBN-13: 978-1478241867
Impreso en Estados Unidos.

Sin alardes gratuitos ni adjetivaciones innecesarias, Rodríguez navega por un tiempo incandescente de nombres y lugares, y en su afán de “ser un náufrago sin tiempo”, logra erotizar el discurso, coloquializar solemnidades, cuestionarse en clave visceral de alto vuelo expresivo. Son los cincuenta y ocho hitos que componen el presente poemario un fiel testimonio del incuestionable talento lírico del autor, brújula palabrera con la que Ramiro Rodríguez se propone caminar los senderos de su inefable “Edén perdido”. Dra. Lidia Díaz.

viernes, 6 de julio de 2012

Actividades literarias en Matamoros

Los pueblos se fortalecen cuando sus habitantes adoptan la responsabilidad de apoyar el arte y la cultura. Desde la antigüedad, las grandes civilizaciones han preservado su esencia, la sonoridad de su nombre, a través de las manifestaciones artísticas y culturales de su gente. Por el arte, en general, conocemos el origen, las costumbres, a la gente memorable de la época. La literatura, en particular, nos permite acercarnos a esos mundos antiguos mediante la expresión estética que identifica estilos y tendencias del momento histórico.

Los encuentros de escritores tienen la visión principal de promover y apoyar la creatividad de escritores en su lengua de expresión, crear puentes de comunicación y encontrar semejanzas-disimilitudes temáticas y estilísticas que consoliden la diversidad cultural en el punto geográfico en común.

El Ateneo Literario José Arrese de Matamoros se ha dado a la tarea de preservar, rescatar, apoyar, reunir, publicar las manifestaciones literarias, no sólo de esa ciudad ni del estado de Tamaulipas, sino del Sur de Texas, en donde un grupo sólido de escritores hispanos se ha unido al movimiento literario en esta línea fronteriza que inicia en Laredo-Nuevo Laredo para terminar en Brownsville-Matamoros, hasta el Golfo de México.

Desde el año 2001, el Ateneo Literario José Arrese organiza el Congreso Binacional de Literatura “Letras en el estuario”, junto con la Universidad de Texas en Brownsville y diversas instituciones que se han unido en ciertas ediciones. Estos encuentros han sido foro de escritores no sólo tamaulipecos ni texanos, sino escritores consagrados en el mapa de la literatura nacional e hispanoamericana. Me permito citar los nombres de algunos de ellos: Carlos Acosta, Antonio Quintero y Teresa Loera, de Ciudad Mante; Alejandro Rosales Lugo, Celeste Alba Iris, Lizette Álvarez y NoraIliana Esparza Mandujano, radicados en Ciudad Victoria; Federico Schaffler y Jesús De León Serratos, de Nuevo Laredo; Mercedes Varela y Víctor González Treviño, de Reynosa; Federico Fernández, Raquel Rodríguez Brayda, Joaquín Peña Arana, Conchita Hinojosa, Juan Antonio González y Sonia Martínez de Villar, de Matamoros; Aragelia Salazar y Cheryl Phelps, de Brownsville; Julie Corpus, de Weslaco; Alejandro Cabada Fernández, Rossy Evelin Limá y Roberto De la Torre, de McAllen; Elvia Ardalani y Brenda Nettles Riojas, de Harlingen; Javier Villarreal, de Corpus Christi; Alfredo Avalos, de San Antonio; Santiago Daydí-Tolson, de Chile; Lidia Díaz, de Argentina; Rolando Hinojosa-Smith, de Austin; Elsa Cross, Beatriz Espejo y Héctor Carreto, radicados en la ciudad de México; entre otros escritores.

El Museo Casamata es la casa de los escritores de Matamoros. El Ateneo Literario José Arrese abre sus talleres semanalmente para el encuentro con el análisis y la crítica de lo que escriben sus integrantes y lo que escriben otros: el acercamiento a la lectura de autores tamaulipecos, mexicanos, hispanoamericanos, así como autores de otros países y de todos los tiempos. Anualmente se realiza en este museo la lectura pública “Voces desde el Casamata”, en donde los autores del grupo e invitados presentan sus textos y se habla de la vida y obra de algún escritor mexicano: Rosario Castellanos, Carlos Montemayor, Mario Benedetti, y la recién acaecida Celia Esperanza Charles de Pérez, michoacana de nacimiento, tamaulipeca por adopción, maestra local de taller literario de varias generaciones.

El Consulado de México en Brownsville, dirigido por el Cónsul Rodolfo Quilantán Arenas, ha sido un espacio abierto para los escritores. Desde mayo 2011, el Ateneo Literario José Arrese y esta institución diplomática han recibido mensualmente a diversos escritores, muchos de ellos mencionados en la lista anterior, para ofrecer a la comunidad de Brownsville-Matamoros lo más reciente en la creación literaria de la región. Aquí las lecturas han sido no sólo en lengua española, sino en inglés.

En el 2011, el Consulado de México en Brownsville, el Instituto Matamorense para la Cultura y las Artes, el Festival Internacional de Otoño y el Ateneo Literario José Arrese, organizaron el Primer Encuentro Binacional de Poesía con el propósito de llevarla a los jóvenes de educación media, media superior y universitaria, en el Teatro de la Reforma, donde se logró reunir a más de setecientos jóvenes que recibieron con entusiasmo las lecturas de escritores tamaulipecos y texanos. Leyeron Alejandro Rosales Lugo, Federico Fernández, Raquel Rodríguez Brayda, Víctor González Treviño y dieciséis escritores más.

Una de las constantes temáticas en los textos de creación y análisis que se han presentado en estos encuentros es la realidad fronteriza, la situación sociológica del país, la visión americana de la realidad de México, entre otros temas. Los escritores somos quienes presentamos, a través del texto, a los hombres y mujeres que somos, la constancia del tiempo que vivimos, la palabra de aquéllos que la tienen pero que no saben que la tienen. Es nuestra labor, no sólo adentrarnos en los laberintos de la introspección, sino definir quiénes somos dentro del marco social y hacia dónde vamos.

Imágenes: Héctor Carreto, Beatriz Espejo, Elsa Cross, Rolando Hinojosa-Smith.

Inminencia del ayer


Inminencia del ayer
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012.
ISBN-13: 978-1478188704
ISBN-10: 1478188707
Impreso en Estados Unidos.

Los relatos que aquí se reúnen —algunos de ellos con visión ensayística— están basados en la experiencia familiar y convergen en el mismo asunto: la ausencia física de consanguíneos. No son espejo de la realidad. En los relatos está presente el vuelo arrebatado del creador de ficciones —y no del historiador— para construir nuevos nombres y nuevos mundos. Pero son la Inminencia Del Ayer, el ayer que se materializa en el presente para renacer en una frágil burbuja y recordar aquellas palabras que continúan en la memoria.

jueves, 28 de junio de 2012

Poemas a propósito


Poemas a propósito
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012.
ISBN-13: 978-1478143208
ISBN-10: 1478143208
Impreso en Estados Unidos.

Poemas a propósito, conformada por cuatro libros breves (Décimas a la locura, Homenajes, Impulso y otros poemas y Omnipresencia), reúne varios textos creados a propósito, para una celebración o fecha específica y homenajes a personas memorables. Poemas con estrofas como la décima, vigésima (experimento personal), octava real, romance, romancillo, haikú, soneto, redondilla, cuarteta, cuarteto, algunas estrofas de verso libre y poemas visuales.

martes, 26 de junio de 2012

Tierra de sed perpetua


Tierra de sed perpetua
Ramiro Rodríguez.
Segunda edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1478119241 
ISBN-10: 1478119241
Impreso en Estados Unidos.

Tierra de sed perpetua (Segunda edición: ALJA, 2012), una colección de cincuenta y ocho textos poéticos sobre el ambiente físico, la naturaleza, los habitantes, las costumbres y la sociología de Minas de Barroterán, Coahuila. No es un texto histórico, sino la manifestación lírica desde una perspectiva personal del autor.


miércoles, 20 de junio de 2012

Moros en la costa (Obra selecta 1992-2002)


Moros en la costa (Obra selecta 1992-2002)
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1477679982
ISBN-10: 1477679987
Impreso en Estados Unidos.

Moros en la costa (Obra selecta 1992-2002) es una compilación que incluye una selección hecha por el autor de los primeros textos poéticos que aparecen en revistas literarias, publicaciones colectivas, periódicos y páginas electrónicas. Esta obra está conformada por textos que aparecen en los libros Signos de nuestro tiempo (UVB, 1992), Alfalogías (E.A., 1996), Destiempo (E. A., 2002) y Desierto Azul (E. A., 2005); en el periódico el Bravo de Matamoros y en revistas como Fronteras (CONACULTA), Revista de la UAT (Cd. Victoria), Novosantanderino (UTB), entre otras.


domingo, 27 de mayo de 2012

Sin oficio ni beneficio


Sin oficio ni beneficio
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1477535752
ISBN-10: 1477535756
Impreso en Estados Unidos.

Sin oficio ni beneficio es una colección de veinticinco relatos con temática diversa, destacando la problemática social en relación con el universo humano: violencia intrafamiliar, infidelidad conyugal, desempleo, muerte, supersticiones, entre otros temas. En algunos de los relatos el humorismo, a veces negro, se relaciona con las conductas humanas: perversión, vicios, envidia; pero en otros, el tremendismo de la realidad social se involucra con los eventos, muchas veces, absurdos.


martes, 22 de mayo de 2012

Ritual de la tierra


Ritual de la tierra
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1477477137
ISBN-10: 1477477136
Impreso en Estados Unidos.

Ritual de la tierra es una colección de textos poéticos en donde se establece una relación estrecha entre la experiencia personal y el medio ambiente. No son textos ecológicos, sino una vinculación lírica del individuo y los elementos naturales al alcance de la mano

viernes, 18 de mayo de 2012

Los Santos Días en Tula


(Ausencio Martínez Lucio, Ramiro Rodríguez y Romina Cazón)

Este 2012, los Santos Días de la Poesía se realizó del 22 al 25 de marzo, en el pueblo mágico de Tula, Tamaulipas. Tula de calles inclinadas, donde la lluvia debe divertirse al formar riachuelos hacias las parttes más bajas del pueblo. Tula, la de casas con paredes antiguas y puertas añejas que hacen del paisaje cotidiano una retrospección al origen. Celeste Alba Iris se dio a la tarea de convocar por cuarta ocasión a los escritores tamaulipecos, así como a otros creadores de otras entidades. En este rincón del territorio tamaulipeco, donde la historia deambula por las calles para converger en una colorida plaza, los escritores leyeron poesía y ensayo, presentaron libros y revistas, realizaron un performance e improvisaron historias rodeados de hermosos chiquillos tultecos.


(Lorena Illoldi y Celeste Alba Iris)

Entre otros orfebres de la palabra, asistieron Lorena Illoldi, Arminé Arjona, José Antonio Navalón, Perla Guijarro, Mary Paz Mosqueda, Mónica Gameros y Carlos Atl. En la imagen me acompañan dos poetas destacados: Ausencio Martínez Lucio, quien llegó desde El Mante con palabras de azúcar y de árboles; y Romina Cazón, radicada en el hermoso Querétaro, con aquella fonética argentina que nos habla de paisajes lejanos y la reminiscencia ancestral de los Storni, los Borges y los Cortázar.

En días de inquietud social, de gente petrificada en las calles y en las plazas como estatuas, de sonidos que semejan celebraciones con fuegos artificiales (pero que no tienen nada de celebración), el encuentro de escritores tuvo el privilegio de compartir el arte del poeta regiomontano Armando Alanís Pulido, a quien se le rindió homenaje por la labor social de hacer de la poesía un evento público. ¿Quién no ha visto la caligrafía de Armando en las paredes urbanas de Monterrey? El escritor de la brevedad ingeniosa presentó algunos de sus títulos más recientes en uno de los momentos culminantes del encuentro: Ritual del susodicho (Mantis/Selo Sebastiao Grifo/UANL, 2010) y Los delicados escombros (CONACULTA, 2005).  Aquella noche del sábado 24 de marzo, 2012, Alanís Pulido dijo:

"Hoy  y no más tarde,
lo que existe nos persigue.
Cuando me miras
florece breve e inmortal un verso
que rasga la tarde". (De Ritual del susodicho)

Felicito a Celeste Alba Iris por esta oportunidad de compartir las letras con destacados escritores del país.

jueves, 17 de mayo de 2012

Donna Summer y la disco



Donna Summer (1948-2012) me dio momentos extraordinarios durante mi juventud. La escuchaba una y otra vez en aquellas noches espectaculares de Mr. Lee Disco, en Matamoros, Tamaulipas. De manera casi religiosa, cada fin de semana, el punto de reunión con mis amigos de preparatoria era ese mágico lugar donde ofrecían las novedades musicales más inquietantes, acompañadas de un juego de luces y sonido impresionantes.

La cantante norteamericana, por demás decirlo, de rostro hermoso y voz privilegiada, era la propuesta central de aquel lugar inolvidable. Algunos de los primeros temas que recuerdo son “Love to love you, baby” y “Try me, I know we can make it”, cuyo auge fue por 1977. Después llegarían los temas “Last dance”, “MacArthur Park” y “I feel love”, éste último de una singularidad musical sorprendente. Luego, la hermosa dama de piel oscura, ojos luminosos y boca sensual, me entregaría una colección de temas con los sonidos propios de la discoteque: “Bad girls”, “Hot stuff”, “Dim all the lights”, “Sunset people” y “Our love”. Pienso en Donna Summer y de forma invariable llegan rostros inolvidables de aquellos tiempos, mis compañeros de preparatoria: Belinda, Polo, Magali, Chuy, Benjamín, Memo, Norma Linda, entre otros. En ese tiempo, la fiebre juvenil giraba en torno a los temas de esta mujer que hacía vibrar las pistas de baile con la euforia de los dieciocho años: “On the radio” y “Walk away”. Luego sus sonidos cambiaron un poco, los instrumentos, el ritmo, pero no la efervescencia por esta cantante: “The wanderer”, “Cold love” y “Who do you think you’re fooling”. No sólo Donna Summer, sino la mayoría de los cantantes de la época, evolucionaban para entrar al ritmo pop. Luego vendría, a mi juicio, el mejor álbum de la cantante; no el mejor de su carrera, la colección que aún conservo como el obsequio más sabroso de Donna Summer. De ahí salieron los temas “Love is in control” y “State of independence”. Muchos críticos opinaban que su carrera iba en descenso, pero no para mí, que todavía a mis cuarenta y cinco escucho este álbum, desde aquel 1981. Después fueron éxitos con lapsos intermedios de silencios más prolongados: “She Works hard for the Money”, “Unconditional love”, “There goes my baby” y “This time I know it’s for real”.

Hoy 17 de mayo de 2012 muere la cantante que me acompañó tantos años, pero me queda tanta música para el resto de mis días, oscilando en mis oídos y cultivando mi memoria.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Carlos Fuentes siempre en la memoria



Carlos Fuentes (1928–2012) es un ícono de las letras mexicanas. De sintaxis compleja muchas veces, sus obras son un reto que reiteradamente he enfrentado con gusto y satisfacción. El 15 de mayo se publicó la noticia de su muerte, inesperada, lamentable. Siempre es triste perder nuestras pertenencias, las que guardamos como un tesoro detrás del pecho. Carlos Fuentes es nuestro. Nos queda su obra, sí, pero por otro lado se incrementa la tristeza al saber que termina el ciclo de un pensador extraordinario.

Termina su vida. Inicia la leyenda.

Nos deja un acervo generoso, una obra que todo ciudadano mexicano debe conocer por el hecho de ser parte de este país que se lleva en la sangre. Alguien comentaba que ahora sí podíamos empezar a leerlo. A Carlos Fuentes lo he leído desde que encontré que mi vocación era la literatura. El primer acercamiento al escritor fue La región más transparente, el cual tuve que leer para una clase de literatura. A partir de ahí, fui un habitante más en su universo de lectores. Luego llegó Aura, novela que disfruté y de la cual conservo varios ejemplares en la biblioteca circulante de la Escuela Secundaria General No. 1, Lic. y Gral. Juan José De la Garza. Después llegaron otros títulos que adquirí por interés propio y otros que tuve que leer en mis cursos de posgrado. La muerte de Artemio Cruz, Las buenas conciencias, Los años con Laura DíazTiempo mexicano, El espejo enterrado, Los días enmascarados, Una familia lejana, Gringo viejo, Agua quemada, y mi última adquisición, la colección de relatos Todas las familias felices. Me falta tanto por leer de este hombre.

Siempre en la memoria y sobre mi escritorio.

* En la imagen, firma el libro Los años con Laura Díaz. 11 de septiembre, 2001.

martes, 8 de mayo de 2012

Defragmentación poética

 

Defragmentación poética
Ramiro Rodríguez
Segunda edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1477414361
ISBN-10: 1477414363
Impreso en Estados Unidos.

Defragmentación poética, colección de cuarenta y nueve poemas, es una especulación lírica sobre el proceso de creación poética, una mirada a la noción del poema, la función de la palabra, la devoción por la imagen. Se le otorgó mención honorífica en el Concurso Estatal de Poesía 2006 en Tamaulipas.

lunes, 30 de abril de 2012

Flor de junio


"Flor de junio", A Leticia Sandoval. Autor: Ramiro Rodríguez
Incluido en la antología Sueños al viento (Cofradía de Coyotes, 2010) 
de Eduardo Villegas Guevara.

sábado, 28 de abril de 2012

De la naturaleza y del amor

PRÓLOGO DEL LIBRO DE LA NATURALEZA Y DEL AMOR
DE TERESA LOERA LOERA

Poesía del sonido, sonido poético. Exquisitez poética, poesía exquisita. La poeta desciende por los ángulos multiformes del verso, por las vertientes multitemáticas de la métrica. Libertad espiritual, espíritu libre. El sueño recobra la dimensión neorromántica del tiempo sin tiempo.

La poesía de Teresa Loera Loera es un crisol de voluntades y pretensiones, un híbrido memorable del interior y el exterior, del líquido de los huesos y el alma del viento, un eco constante dando tumbos por las frondas de los árboles y las manos de las estaciones, el vientre del cosmos y la tierra húmeda de los campos. “Verano de tocar”, “verano de ser”. Se agudizan los sentidos, se expanden y se contraen. Y si la poeta toca “con la punta / de los dedos”, el lector la entiende sin temor a equivocarse.

Comunión del lector y de la poesía. Teresa Loera Loera nos ofrece un ramillete espléndido de imágenes cotidianas, que son el cuerpo y la sangre de nuestros sentidos, elementos inadvertidos por nuestra indisposición para aceptar el ritual de la querencia. Porque el hombre común es tan ciego en su rutina que se olvida de la verdadera riqueza que lo rodea: “el tronco del árbol / que en otro tiempo / cobijó el sueño / de los enamorados”.

Carencia de laberintos lingüísticos, despojo de calamidades literarias, la poeta se transmuta de mujer simple a deidad maravillosa. Y lo único que le queda al lector es la esencia irrepetible del momento poético, del clímax al que se asciende sin la mínima atadura de la renuencia. “Cromatismo / en abanico de colores / te manifiestas” y así comparece Teresa ante el lector, rebosante de colorido y de aromas, sencilla, sin los disfraces innecesarios de la retórica vacía, ardiente por el fuego interior de la creación poética.


Ramiro Rodríguez

miércoles, 4 de abril de 2012

Ciencias exactas




Amo las Ciencias Exactas,
concretas claves del juego,
la Física de tu vientre
en el misterio del cuerpo
y el Magnetismo abrumante
de su impactante Segmento.
Amo la simple Aritmética,
Derivada del océano,
explosión de plenitudes
la Estadística del vértigo,
denuncia que se revela
como Binomio de besos,
implosión de la palabra
en la Química del tiempo.
Te confundes en la Estática,
en el Álgebra del fuego,
prolongación inquietante
los Límites de mi templo,
estallido de Vectores,
de fórmulas en el viento,
Leyes de Newton que rigen
Permutaciones sin credo.
Geometría mi lengua
al Ángulo de tus senos,
Logaritmos Naturales
e Hipérboles sin remedio
que ven la Electricidad
en la voz de los encuentros.
Jamás Probabilidad
para nuestro descontento:
el Cálculo Integral viene
en nuestro abrazo perfecto.
Las Ecuaciones del cosmos
descienden como pretexto,
se comprometen de Sigmas
y de Exponentes sin hielo,
de la intrépida Dinámica
que incendia dos universos.

De Moros en la costa (Obra selecta 1992-2002) (ALJA, 2012)

sábado, 17 de marzo de 2012

El testamento iluminado


El testamento iluminado
Una mirada a Testamento de albatros, Arturo Medellín Anaya.
(Sinopsis de un ensayo)

Las imágenes relacionadas con la luz son símbolo de sabiduría, de completitud y de amor, entre muchos poetas de todos los tiempos. En Testamento de albatros (E. A., 1990), el poeta potosino, radicado desde muchos años en territorio tamaulipeco, explora las diversas connotaciones y simbolismos de la luz en su discurso poético.
Con tono elegíaco en muchos poemas —opuesto a la simbología natural de la iluminación—, el autor recurre a múltiples términos emparentados con la luz con el objeto de crear un ambiente propicio para su propuesta marina, vinculada con el mar vibrante en su interior. Es frecuente el uso de vocablos como: espejo, sol, espuma, relámpago, fulgor, blancura, luces, luminosos, incluso términos morfológicamente opuestos a la iluminación con el objeto de encontrar esa antítesis temática, y aventurarse a descubrir luminosidad dentro de la sombra: noche, negro, sombras y algunos otros vocablos de significado análogo.
            Estos elementos se funden y se confunden en el poema para entretejer un sistema de imágenes que nos lleva a observar el destello escapando de las ciento treinta y nueve páginas de este libro, muro significativo en la historia de la literatura tamaulipeca.

viernes, 16 de marzo de 2012

Íngrima en El Mante



Desde luego, leer esto ni con lupa. Pero al lado izquierdo de la página hay un título que dice "ÍNGRIMA EN EL MANTE". Selecciona cada uno de los archivos: Página 5, Página 6... Ahí sí será posible leer.

martes, 6 de marzo de 2012

Se llama Gabriel



Se llama Gabriel. Lo conocí hace muchas páginas. Mi primer encuentro con él fue en aquel pueblo desolado de El Coronel no tienen quien le escriba. Ahí conocí a un Coronel y a su mujer. El café cobró otra dimensión, los gallos de pelea y las cartas que nunca llegaron a mi buzón.
Después hablé con él en “En este pueblo no hay ladrones”, un relato de Los funerales de la Mamá Grande. Nunca he sido bueno para el billar.
Luego de algunas historias de éste y otros libros, abrí las páginas de Cien años de soledad. Aquí es donde el asombro llegó para mover mis ventanas interiores. El ingenio humano puede llegar muy lejos. Primero las intervenciones de los gitanos cuyas novedades eran el único contacto con el mundo exterior. Para José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán las cosas eran más simples. Para Aureliano Buendía, tener hijos aquí y allá también era simple. Me asalta la realidad mágica para narrar acontecimientos extraños. Aún padezco la peste del insomnio; a veces las aves llegan para morir sobre mi cama; la sangre de José Arcadio Buendía hijo me anuncia la inminencia de los hechos; o veo mariposas amarillas volando sobre la cabeza de Mauricio Babilonia. Desde entonces, les temo a las hormigas.
Tiempo después llegó Santiago Nasar, en Crónica de una muerte anunciada. A veces unos conocen la muerte de otros, menos aquél que la padece.
El amor en los tiempos del cólera vino a confirmar el ingenio de este hombre llamado Gabriel. El amor es para siempre. Florentino Ariza amó sin que los golpes de los años cambiaran su convicción para esperar a Fermina Daza.
Un día encontré el libro Noticia de un secuestro, relato extenso de un acontecimiento que aún padecen muchos pueblos hispanos.
La Memoria de mis putas tristes vino a ser la cereza en la superficie del pastel. El proyecto lúdico-humorístico sigue siendo recordado. Y seguirá.
No todos los escritores tienen el privilegio —casi divino— de verse en vida como un exponente clásico de la literatura.


Imagen: Portada del libro Noticia de un secuestro.

lunes, 20 de febrero de 2012

Íngrima la ciudad en El Mante


El Gobierno Municipal de El Mante, el ITCA y la Galería de arte Ramón Cano Manilla, invitan a la presentación del libro Íngrima la ciudad (ITCA/CONACULTA, 2011) de Ramiro Rodríguez, el viernes 24 de febrero, 2012, a las 18 horas (6:00 p.m.).

Presenta libro en San Antonio


Crónica de Érika Said Izaguirre sobre la presentación de Íngrima la ciudad (ITCA/CONACULTA, 2011) de Ramiro Rodríguez, en el Museo Alameda de San Antonio, Texas.

Presentación de libros ITCA


El Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes invita a la presentación de los libros Íngrima la ciudad de Ramiro Rodríguez, Mercancía de canje de Armando Mancilla y Souvenires de Marcos Rodríguez Leija. La cita es el jueves 23 de febrero, a las 17:30 horas, en la Biblioteca Pública Central Estatal "Marte R. Gómez", Ciudad Victoria, Tamaulipas.



Crónica Urbana

Por Alejandro Rosales Lugo

Poesía de ciudad. Ramiro Rodríguez es un poeta nacido en Nuevo Laredo que labora en Matamoros y Brownsville, que es un orquestador de la difusión cultural en ambas fronteras, que está aquí y allá, que hermana a tierras con una misma historia, y que anima la imaginación del Valle de Texas y del Noreste de México. Ayer (jueves 23 de febrero, 2012) presentó su nuevo libro de poemas Íngrima la ciudad, (poema fragmentado) que refleja su visión del esquema urbano ligado a la pasión corporal e imaginativa que motiva a su poética. Porque convertida la ciudad en cuerpo humano traduce el impacto, las sensaciones del amor, la pobreza y la locura de la vida citadina. Es un poeta que ha calibrado su paleta con el color de la gente, con la escritura y la lectura que dan los años convertidos en poesía y prosa de la ciudad que está ante sus ojos y al pulsar de sus manos de sueños. En la Biblioteca Marte R. Gómez presentó el libro Íngrima la ciudad gracias a la hospitalidad del Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, libro seleccionado como ganador del Premio Estatal de Poesía. Bienvenido, Ramiro Rodríguez, apreciado poeta del norte de Tamaulipas y del sur de Texas, porque Ramiro entiende que el idioma, la voz, las letras, son el amasijo que nos une como seres humanos hermanados en la palabra, urbana, corporal que se dibuja en la vida.

martes, 14 de febrero de 2012

Íngrima la ciudad en San Antonio


Presentación del libro Íngrima la ciudad (ITCA/CONACULTA, 2011) de Ramiro Rodríguez en el Museo Alameda de San Antonio, Texas, el 10 de febrero, 2012. El evento fue coordinado por la Universidad de Texas en San Antonio, el Museo Alameda y la Sociedad de Escritores Latinos e Hispanos.

domingo, 5 de febrero de 2012

Romance del infiel


Yo vibro cuando mis ojos
se enfrentan con tu mirada,
se perturba mi conciencia
cuando mi pecho se abrasa,
me cohíbe tu insistencia
y tu sonrisa me atrapa.
Me ofrecen enigma extraño
tus ojos de estrellas claras,
su ardor domina el cerebro,
se me violenta la calma.
¿Por qué evocas el recuerdo
que me lleva a la distancia?
Me trastocan las pasiones
que fueran ardiente lámpara,
sucumbo en la irreverencia
de perderme en las semanas,
vencerme con tu presencia
y morirme en las mañanas.
Pero si vuelven las horas
de contemplarme en el agua,
que hable la noche desnuda
constelaciones fantásticas,
aunque mi lengua se queme
en el fuego de otras playas,
aunque el destino se altere
quiero encenderme en la gracia
de abrir tu piel con mis labios
hasta que nos bese el alba.


De Moros en la costa (Obra selecta 1992-2002) (ALJA, 2012)

Imagen: taringa.net 

viernes, 3 de febrero de 2012

Íngrima la ciudad en el Museo Alameda


La Universidad de Texas en San Antonio, la Sociedad de Escritores Latinos e Hispanos y el Museo Alameda, le invitan a la presentación del libro Íngrima la ciudad (ITCA/CONACULTA, 2011) del escritor mexicano Ramiro Rodríguez, el viernes 10 de febrero, 2012, a las 6:00 p.m., en el Museo Alameda de San Antonio, Texas. Entrada gratuita.

domingo, 29 de enero de 2012

La maestra aguerrida y el maestro inexperto




                                No siempre sabe más el diablo por viejo,
                                sino que a veces es realmente un diablo…

Siempre rodeada en voces de afecto
corrige así la maestra aguerrida
—como es usual en su célebre vida—
a toda persona que habla incorrecto.

Todo concepto que aduce es correcto,
según su vasta experiencia sabida,
no cede a opinión disímil cabida
que presuma distinto a su intelecto.

Mas una vez, un imberbe inexperto
halló en su ciencia dudosa ironía
y su prestigio se dio por incierto.

Habrá el grande de asir la teoría
que el joven podría ser un experto
porque no incluye la edad garantía.

De Moros en la costa (Obra selecta 1992-2002) (ALJA, 2012)