viernes, 6 de julio de 2012

Actividades literarias en Matamoros

Los pueblos se fortalecen cuando sus habitantes adoptan la responsabilidad de apoyar el arte y la cultura. Desde la antigüedad, las grandes civilizaciones han preservado su esencia, la sonoridad de su nombre, a través de las manifestaciones artísticas y culturales de su gente. Por el arte, en general, conocemos el origen, las costumbres, a la gente memorable de la época. La literatura, en particular, nos permite acercarnos a esos mundos antiguos mediante la expresión estética que identifica estilos y tendencias del momento histórico.

Los encuentros de escritores tienen la visión principal de promover y apoyar la creatividad de escritores en su lengua de expresión, crear puentes de comunicación y encontrar semejanzas-disimilitudes temáticas y estilísticas que consoliden la diversidad cultural en el punto geográfico en común.

El Ateneo Literario José Arrese de Matamoros se ha dado a la tarea de preservar, rescatar, apoyar, reunir, publicar las manifestaciones literarias, no sólo de esa ciudad ni del estado de Tamaulipas, sino del Sur de Texas, en donde un grupo sólido de escritores hispanos se ha unido al movimiento literario en esta línea fronteriza que inicia en Laredo-Nuevo Laredo para terminar en Brownsville-Matamoros, hasta el Golfo de México.

Desde el año 2001, el Ateneo Literario José Arrese organiza el Congreso Binacional de Literatura “Letras en el estuario”, junto con la Universidad de Texas en Brownsville y diversas instituciones que se han unido en ciertas ediciones. Estos encuentros han sido foro de escritores no sólo tamaulipecos ni texanos, sino escritores consagrados en el mapa de la literatura nacional e hispanoamericana. Me permito citar los nombres de algunos de ellos: Carlos Acosta, Antonio Quintero y Teresa Loera, de Ciudad Mante; Alejandro Rosales Lugo, Celeste Alba Iris, Lizette Álvarez y NoraIliana Esparza Mandujano, radicados en Ciudad Victoria; Federico Schaffler y Jesús De León Serratos, de Nuevo Laredo; Mercedes Varela y Víctor González Treviño, de Reynosa; Federico Fernández, Raquel Rodríguez Brayda, Joaquín Peña Arana, Conchita Hinojosa, Juan Antonio González y Sonia Martínez de Villar, de Matamoros; Aragelia Salazar y Cheryl Phelps, de Brownsville; Julie Corpus, de Weslaco; Alejandro Cabada Fernández, Rossy Evelin Limá y Roberto De la Torre, de McAllen; Elvia Ardalani y Brenda Nettles Riojas, de Harlingen; Javier Villarreal, de Corpus Christi; Alfredo Avalos, de San Antonio; Santiago Daydí-Tolson, de Chile; Lidia Díaz, de Argentina; Rolando Hinojosa-Smith, de Austin; Elsa Cross, Beatriz Espejo y Héctor Carreto, radicados en la ciudad de México; entre otros escritores.

El Museo Casamata es la casa de los escritores de Matamoros. El Ateneo Literario José Arrese abre sus talleres semanalmente para el encuentro con el análisis y la crítica de lo que escriben sus integrantes y lo que escriben otros: el acercamiento a la lectura de autores tamaulipecos, mexicanos, hispanoamericanos, así como autores de otros países y de todos los tiempos. Anualmente se realiza en este museo la lectura pública “Voces desde el Casamata”, en donde los autores del grupo e invitados presentan sus textos y se habla de la vida y obra de algún escritor mexicano: Rosario Castellanos, Carlos Montemayor, Mario Benedetti, y la recién acaecida Celia Esperanza Charles de Pérez, michoacana de nacimiento, tamaulipeca por adopción, maestra local de taller literario de varias generaciones.

El Consulado de México en Brownsville, dirigido por el Cónsul Rodolfo Quilantán Arenas, ha sido un espacio abierto para los escritores. Desde mayo 2011, el Ateneo Literario José Arrese y esta institución diplomática han recibido mensualmente a diversos escritores, muchos de ellos mencionados en la lista anterior, para ofrecer a la comunidad de Brownsville-Matamoros lo más reciente en la creación literaria de la región. Aquí las lecturas han sido no sólo en lengua española, sino en inglés.

En el 2011, el Consulado de México en Brownsville, el Instituto Matamorense para la Cultura y las Artes, el Festival Internacional de Otoño y el Ateneo Literario José Arrese, organizaron el Primer Encuentro Binacional de Poesía con el propósito de llevarla a los jóvenes de educación media, media superior y universitaria, en el Teatro de la Reforma, donde se logró reunir a más de setecientos jóvenes que recibieron con entusiasmo las lecturas de escritores tamaulipecos y texanos. Leyeron Alejandro Rosales Lugo, Federico Fernández, Raquel Rodríguez Brayda, Víctor González Treviño y dieciséis escritores más.

Una de las constantes temáticas en los textos de creación y análisis que se han presentado en estos encuentros es la realidad fronteriza, la situación sociológica del país, la visión americana de la realidad de México, entre otros temas. Los escritores somos quienes presentamos, a través del texto, a los hombres y mujeres que somos, la constancia del tiempo que vivimos, la palabra de aquéllos que la tienen pero que no saben que la tienen. Es nuestra labor, no sólo adentrarnos en los laberintos de la introspección, sino definir quiénes somos dentro del marco social y hacia dónde vamos.

Imágenes: Héctor Carreto, Beatriz Espejo, Elsa Cross, Rolando Hinojosa-Smith.

2 comentarios:

  1. Es verdad Ramiro, y felicidades por esta promoción de la literatura en nuestra lengua en el sur de Texas y en la franja fronteriza tamaulipeca, que el arte sin promoción a veces no logra cumplir su función primigenia que es la de comunicar ideas.

    Qué bien que hayas puesto por escrito en el texto un recuento express del esfuerzo que el Ateneo ha hecho, y todos sabemos que es sólo una probadita de lo que acontece en esta área, que ha sido aún más (por ejemplo, el Encuentro Binacional Río Bravo/ Río Grande, publicaciones, lecturas, presentaciones de libros).

    Es gracias a la labor de personas apasionadas por esto que hacemos, que ha de seguir habiendo espacios para encontrarnos y reconocernos como artistas y como comunidad, a la vez que compartimos nuestras visiones.

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    1. Así es, Erika. El esfuerzo se hace y creo que los frutos son buenos. Gracias por la lectura y la difusión. Abrazo.

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