sábado, 8 de diciembre de 2012

Comunicación, crecimiento y vocación


Propuesta para mejorar el quehacer literario en Tamaulipas.
 
Tamaulipas es rico en manifestaciones literarias. Desde finales del siglo XIX empezó a gestarse una literatura acorde con las características de la época: José Arrese, Celedonio Junco De la Vega, Juan B. Tijerina, entre otros. En la actualidad hay importantes exponentes de las letras que son reconocidos, no sólo en nuestro país, sino que han rebasado la geografía nacional y el idioma. Baste mencionar a Orlando Ortiz, Arturo Castillo Alva, Carmen Alardín, Cristina Rivera Garza, entre otros no menos notables.

La mayoría de los escritores que menciono se han visto en la necesidad de emigrar para abrirse un camino más sólido en el campo de las letras. Para muchos escritores, la oportunidad de desarrollarse como tal se encuentra fuera de su estado. Los que se quedan muy difícilmente logran figurar en el mapa literario nacional. Es evidente que la convicción del individuo juega un papel determinante en el proceso, pero cuando se cuenta con el apoyo del organismo oficial, el trabajo se fortalece de manera significativa.

Mi propuesta para mejorar el quehacer literario en Tamaulipas no es nada novedosa: se relaciona con la constancia y el seguimiento de los casos. El apoyo institucional y la comunicación entre las partes son factores determinantes para que la institución cumpla con su encomienda y el escritor encuentre mecanismos para su desarrollo profesional. Es frecuente observar a los escritores tamaulipecos, hundidos en el sudor de su esfuerzo personal –a veces apoyados por otros escritores en las mismas condiciones–, actuando de manera dinámica en la planificación, organización y ejecución de actividades que permiten la convergencia de personas con intereses comunes. Nunca se siente el escritor más solo que cuando las instituciones refrendan indiferencia y carencia de interés en el desarrollo de los talentos.  

La oferta de talleres y encuentros literarios permiten inclusión e intercambio, actualización y crítica. Estas oportunidades son una puerta abierta para aquellas personas cuyo interés estriba en ampliar la visión sobre la actualidad literaria. Y es aquí donde las instituciones tienen la oportunidad de ver y analizar el material humano con que se cuenta para darle el apoyo adecuado que le permita al escritor salir del anonimato. 

La unidad de los escritores es muy relevante. Si recurrimos a la fragmentación, a la exclusión, quedaremos fragmentados, excluidos, por el resto de nuestro tiempo aquí.  

Estoy seguro que la comunicación institucional con los escritores, la oportunidad de crecer en el ámbito literario a través de talleres y encuentros, desde luego el compromiso del escritor con su propia vocación y su escritura, lograrán fortalecer el panorama actual de las letras en nuestra entidad.
Foto: Juan Carlos Castañón.

2 comentarios:

  1. Buen trabajo al frente del Ateneo... Saludos Oscar García

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  2. Cinco años de trabajo. Ya es justo que alguien más haga la chamba. Abrazo, Oscar. Y felices fiestas.

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