domingo, 27 de mayo de 2012

Sin oficio ni beneficio


Sin oficio ni beneficio
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1477535752
ISBN-10: 1477535756
Impreso en Estados Unidos.

Sin oficio ni beneficio es una colección de veinticinco relatos con temática diversa, destacando la problemática social en relación con el universo humano: violencia intrafamiliar, infidelidad conyugal, desempleo, muerte, supersticiones, entre otros temas. En algunos de los relatos el humorismo, a veces negro, se relaciona con las conductas humanas: perversión, vicios, envidia; pero en otros, el tremendismo de la realidad social se involucra con los eventos, muchas veces, absurdos.


martes, 22 de mayo de 2012

Ritual de la tierra


Ritual de la tierra
Ramiro Rodríguez
Primera edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1477477137
ISBN-10: 1477477136
Impreso en Estados Unidos.

Ritual de la tierra es una colección de textos poéticos en donde se establece una relación estrecha entre la experiencia personal y el medio ambiente. No son textos ecológicos, sino una vinculación lírica del individuo y los elementos naturales al alcance de la mano

viernes, 18 de mayo de 2012

Los Santos Días en Tula


(Ausencio Martínez Lucio, Ramiro Rodríguez y Romina Cazón)

Este 2012, los Santos Días de la Poesía se realizó del 22 al 25 de marzo, en el pueblo mágico de Tula, Tamaulipas. Tula de calles inclinadas, donde la lluvia debe divertirse al formar riachuelos hacias las parttes más bajas del pueblo. Tula, la de casas con paredes antiguas y puertas añejas que hacen del paisaje cotidiano una retrospección al origen. Celeste Alba Iris se dio a la tarea de convocar por cuarta ocasión a los escritores tamaulipecos, así como a otros creadores de otras entidades. En este rincón del territorio tamaulipeco, donde la historia deambula por las calles para converger en una colorida plaza, los escritores leyeron poesía y ensayo, presentaron libros y revistas, realizaron un performance e improvisaron historias rodeados de hermosos chiquillos tultecos.


(Lorena Illoldi y Celeste Alba Iris)

Entre otros orfebres de la palabra, asistieron Lorena Illoldi, Arminé Arjona, José Antonio Navalón, Perla Guijarro, Mary Paz Mosqueda, Mónica Gameros y Carlos Atl. En la imagen me acompañan dos poetas destacados: Ausencio Martínez Lucio, quien llegó desde El Mante con palabras de azúcar y de árboles; y Romina Cazón, radicada en el hermoso Querétaro, con aquella fonética argentina que nos habla de paisajes lejanos y la reminiscencia ancestral de los Storni, los Borges y los Cortázar.

En días de inquietud social, de gente petrificada en las calles y en las plazas como estatuas, de sonidos que semejan celebraciones con fuegos artificiales (pero que no tienen nada de celebración), el encuentro de escritores tuvo el privilegio de compartir el arte del poeta regiomontano Armando Alanís Pulido, a quien se le rindió homenaje por la labor social de hacer de la poesía un evento público. ¿Quién no ha visto la caligrafía de Armando en las paredes urbanas de Monterrey? El escritor de la brevedad ingeniosa presentó algunos de sus títulos más recientes en uno de los momentos culminantes del encuentro: Ritual del susodicho (Mantis/Selo Sebastiao Grifo/UANL, 2010) y Los delicados escombros (CONACULTA, 2005).  Aquella noche del sábado 24 de marzo, 2012, Alanís Pulido dijo:

"Hoy  y no más tarde,
lo que existe nos persigue.
Cuando me miras
florece breve e inmortal un verso
que rasga la tarde". (De Ritual del susodicho)

Felicito a Celeste Alba Iris por esta oportunidad de compartir las letras con destacados escritores del país.

jueves, 17 de mayo de 2012

Donna Summer y la disco



Donna Summer (1948-2012) me dio momentos extraordinarios durante mi juventud. La escuchaba una y otra vez en aquellas noches espectaculares de Mr. Lee Disco, en Matamoros, Tamaulipas. De manera casi religiosa, cada fin de semana, el punto de reunión con mis amigos de preparatoria era ese mágico lugar donde ofrecían las novedades musicales más inquietantes, acompañadas de un juego de luces y sonido impresionantes.

La cantante norteamericana, por demás decirlo, de rostro hermoso y voz privilegiada, era la propuesta central de aquel lugar inolvidable. Algunos de los primeros temas que recuerdo son “Love to love you, baby” y “Try me, I know we can make it”, cuyo auge fue por 1977. Después llegarían los temas “Last dance”, “MacArthur Park” y “I feel love”, éste último de una singularidad musical sorprendente. Luego, la hermosa dama de piel oscura, ojos luminosos y boca sensual, me entregaría una colección de temas con los sonidos propios de la discoteque: “Bad girls”, “Hot stuff”, “Dim all the lights”, “Sunset people” y “Our love”. Pienso en Donna Summer y de forma invariable llegan rostros inolvidables de aquellos tiempos, mis compañeros de preparatoria: Belinda, Polo, Magali, Chuy, Benjamín, Memo, Norma Linda, entre otros. En ese tiempo, la fiebre juvenil giraba en torno a los temas de esta mujer que hacía vibrar las pistas de baile con la euforia de los dieciocho años: “On the radio” y “Walk away”. Luego sus sonidos cambiaron un poco, los instrumentos, el ritmo, pero no la efervescencia por esta cantante: “The wanderer”, “Cold love” y “Who do you think you’re fooling”. No sólo Donna Summer, sino la mayoría de los cantantes de la época, evolucionaban para entrar al ritmo pop. Luego vendría, a mi juicio, el mejor álbum de la cantante; no el mejor de su carrera, la colección que aún conservo como el obsequio más sabroso de Donna Summer. De ahí salieron los temas “Love is in control” y “State of independence”. Muchos críticos opinaban que su carrera iba en descenso, pero no para mí, que todavía a mis cuarenta y cinco escucho este álbum, desde aquel 1981. Después fueron éxitos con lapsos intermedios de silencios más prolongados: “She Works hard for the Money”, “Unconditional love”, “There goes my baby” y “This time I know it’s for real”.

Hoy 17 de mayo de 2012 muere la cantante que me acompañó tantos años, pero me queda tanta música para el resto de mis días, oscilando en mis oídos y cultivando mi memoria.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Carlos Fuentes siempre en la memoria



Carlos Fuentes (1928–2012) es un ícono de las letras mexicanas. De sintaxis compleja muchas veces, sus obras son un reto que reiteradamente he enfrentado con gusto y satisfacción. El 15 de mayo se publicó la noticia de su muerte, inesperada, lamentable. Siempre es triste perder nuestras pertenencias, las que guardamos como un tesoro detrás del pecho. Carlos Fuentes es nuestro. Nos queda su obra, sí, pero por otro lado se incrementa la tristeza al saber que termina el ciclo de un pensador extraordinario.

Termina su vida. Inicia la leyenda.

Nos deja un acervo generoso, una obra que todo ciudadano mexicano debe conocer por el hecho de ser parte de este país que se lleva en la sangre. Alguien comentaba que ahora sí podíamos empezar a leerlo. A Carlos Fuentes lo he leído desde que encontré que mi vocación era la literatura. El primer acercamiento al escritor fue La región más transparente, el cual tuve que leer para una clase de literatura. A partir de ahí, fui un habitante más en su universo de lectores. Luego llegó Aura, novela que disfruté y de la cual conservo varios ejemplares en la biblioteca circulante de la Escuela Secundaria General No. 1, Lic. y Gral. Juan José De la Garza. Después llegaron otros títulos que adquirí por interés propio y otros que tuve que leer en mis cursos de posgrado. La muerte de Artemio Cruz, Las buenas conciencias, Los años con Laura DíazTiempo mexicano, El espejo enterrado, Los días enmascarados, Una familia lejana, Gringo viejo, Agua quemada, y mi última adquisición, la colección de relatos Todas las familias felices. Me falta tanto por leer de este hombre.

Siempre en la memoria y sobre mi escritorio.

* En la imagen, firma el libro Los años con Laura Díaz. 11 de septiembre, 2001.

martes, 8 de mayo de 2012

Defragmentación poética

 

Defragmentación poética
Ramiro Rodríguez
Segunda edición: ALJA, 2012
ISBN-13: 978-1477414361
ISBN-10: 1477414363
Impreso en Estados Unidos.

Defragmentación poética, colección de cuarenta y nueve poemas, es una especulación lírica sobre el proceso de creación poética, una mirada a la noción del poema, la función de la palabra, la devoción por la imagen. Se le otorgó mención honorífica en el Concurso Estatal de Poesía 2006 en Tamaulipas.