lunes, 7 de septiembre de 2015

Niño mío


NIÑO MÍO


Para Aylan Kurdi. 

Niño mío, niño mío,
niño de todos nosotros,
se cerraron tus ojitos,
se te cerraron los ojos.
Quedó tu camisa roja
cubierta de tanto rostro;
si la tristeza se mira
mirar basta tu contorno.
Besa tu cuerpo la arena,
sueño en el agua, solo
y la sal del mar se agita,
barco de papel y plomo.
Niño mío, niño mío,
niño de todos nosotros,
me dueles detrás del pecho
con un dolor en el fondo.
Tres años en esta vida,
para tus pasos son pocos,
para morir en la arena
el mundo se vuelve loco.
La vida es sólo suspiro,
no sabemos si hay retorno,
un niño deja de serlo
y en el universo es otro.
Niño mío, niño mío,
niño de todos nosotros,
se cerraron tus ojitos,
se te cerraron los ojos.


Imagen: Murat Sayin

4 comentarios:

  1. Cuesta cada día más entender este lugar en el que nos creíamos destinados a la dicha. Los versos son, sin duda, una forma de consuelo, algo así como un bálsamo que nos aduerme en la tristeza.

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    1. El poema es, a veces, un proceso de liberación. Saludos, Santiago.

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